La Búsqueda Constante
He notado que se ha puesto de moda resaltar y hasta exigir, por parte de cierto grupo de oyentes y críticos, el cambio e innovación constante por parte del artista. ¿Es una moda? ¿Es una exigencia válida?
Es un tema complicado, pero creo que la respuesta al primer interrogante es sí. Creo que está de moda ser vanguardista, un camaleón, sorprender continuamente porque tal vez la gente se aburre bastante rápido de las cosas. Lo que deberíamos preguntarnos entonces es qué valores artísticos tienen las propuestas musicales actuales para que la gente se aburra rápido.
Además, me parece que el vanguardismo sirve para intentar diferenciarse; creo que esto sucede tanto con los artistas como con los oyentes. Estás IN y no OUT. ¿Será entonces que la propuesta artística pasa a segundo plano?
Y cierto es que las mentiras son menos notorias, todo queda en el pasado rápidamente y sólo lo nuevo importa. Si un artista hace un cambio importante en cada disco, es más fácil elogiarlo… total nunca llega a desarrollarse y una obra tapa a la otra.
Creo que el cambio tiene que surgir de una evolución natural del artista y dentro de un marco de propuesta artística y en función de una búsqueda que, tarde o temprano, termina. No es un proceso que no reconoce límites, los tiene y son muy claros. La capacidad de no agotar al público depende de la calidad de la obra y del estilo que el artista ha forjado. Puede que el último disco de Chick Corea suene al material de los setenta pero suena a él mismo y suena fresco y natural además de estar excelentemente escrito y ejecutado. Eso es tener un estilo reconocido y trayectoria. Creo que buscar innovación por el sólo hecho de innovar no tiene sentido.
Federico Larroca
