Jazz Reggae Festival en la UCLA (EEUU): Ensalada Americana

Jazz Reggae FestivalTrio Beyond (Jack DeJohnette, John Scofield y Larry Goldings), Dianne Reeves, Kenny Burrell, Gerald Wilson Orchestra, Donnie, Floetry y Bobby Rodríguez and the Latin Ensemble.
Domingo 28 de mayo de 2006

La Universidad de California, Los Angeles popularmente conocida como UCLA es uno de los establecimientos educativos más importantes de los Estados Unidos. Ubicada en el área residencial de Westwood, la UCLA fue fundada en 1919. Allí, los dias 28 y 29 de Mayo, tuvo lugar (pero casi un siglo después) la vigésima edición del Jazz-Reggae Festival. El primer día dedicado al jazz, o por lo menos eso engañosamente indicaba el programa, y la segunda jornada fue exclusividad del reggae.
A esta última no concurrimos así que vamos a otorgarle el beneficio de la duda (¿a quién se le habrá ocurrido que dudar es un beneficio?).

UCLAUn amplio escenario montado en el Intramural Fields, irreprochable despliegue organizativo, impecable sonido, etc, etc, etc… pero como comprobaríamos después, todo lo que brilla no es oro y no todo lo que es oro brilla… ni brilla brilla ni oro oro.

Exactamente al mediodía se inicia el festival con el trompetista Bobby Rodríguez y su Latin Ensemble integrado en su totalidad por alumnos de la UCLA. Rodríguez ofrecerá un set breve que incluye temas como Frijoles y Cruisin’, ambos de su disco Trumpet Talk. Decoroso.

Bobby RodriguezNada del otro mundo. Pase el que sigue.
Ahora hay que esperar 15 minutos para el próximo show. Pero para no aburrirnos, tenemos a los presentadores/animadores (¿torturadores?) del festival. Una señora de color aparentemente negro que demuestra tener grandes conocimientos para la lectura de cuanto papel le acerquen y un joven que, sin titubear, señalaríamos como culpable en cualquier rueda de sospechosos… cada intervención de este último empieza con un grito de guerra que dice “hagan ruido, hagan ruido”. Deduzcan el resto.

En un momento hipnótico mencionan a todos los músicos que participarán y a los sponsors del festival. Soporífero.
Creo que en ese momento me hubiesen podido extraer una muela sin necesidad de aplicar anestesia.

Kenny Burrel00:45 pm. Ingresa Kenny Burrell y su banda. Una leyenda de la guitarra jazzera. Un set de 45 minutos que podríamos definir como estupendo, impecable, entretenido… pero también podemos decir la verdad. Serio, casi aburrido. Corrijo: quiten el casi. Creo que ya estoy demasiado joven para escuchar esto. Pasarán clásicos del repertorio de Burrell como Mark One, Freedom, Come Sunday, de Ellington y otros que ahora no recuerdo ya que en ese momento alguien me disparó un dardo con cloroformo… (¿desde el escenario?). Final.
Respetuosos aplausos que me llevan a decir…
¡Buen día! ¿Qué hay para desayunar?
Un detalle sorprendente es que durante cada show pasa una señorita delante del escenario con un cartel al mejor estilo velada boxística, salvo que en lugar de anunciar el próximo round le indica a los músicos cuánto tiempo les queda antes que la organización arroje bombas de napalm sobre el escenario.

Tenemos 15 minutos para disfrutar de los torturadores. “Hagan ruido, hagan ruido”… dice la voz de la inconciencia…
Nos anuncian a Donnie (¿a quién?) Todo muy medido y cauto… el cantante revelación… la voz del siglo 21… un momento histórico y otras imprudencias. Ese tipo de aseveraciones resultan siempre sospechosas ya que en la mayoría de los casos terminan comprobándose fehacientemente.
Actuemos con sigilo, no vaya a ser que el tipo sea la reencarnación de Caruso y nos tape la boca.
El Tortuanimador insiste: “Donnie, ustedes no lo van a poder creer…
Lo malo de la ignorancia es que va adquiriendo confianza a medida que se prolonga en el tiempo.

Donnie01:45 pm, el tal Donnie está en escena con su banda integrada por Mengano en teclados, Palangano en bajo, Sutano en batería y un simpático coro de tres voces en diferentes tamaños (XL, Medium y Small). El corista Small me recuerda al espermatozoide negro de la película de Woody Allen “Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo y jamás se atrevio a preguntar”. La música de Donnie tiene un poco de r&b, algo de soul y mucho, mucho discurso. Anti-bélico, anti-racista, anti-establishment, anti-estético…
Sólo falta que diga “Síganme , no los voy a defraudar”.
Lástima que no traje mi rifle de aire comprimido…
A esta distancia no puedo fallar.

El cantante revelación hizo un breve set integrado en su mayor parte por temas de su álbum The Colored Section. Lamentablemente (para él) de tanto arengar se ha quedado afónico. El siglo XXI se quedó sin su voz y la voz se quedó sin vos y sin mí… La gente, de cualquier forma, lo aplaude… quiero decir, lo aplaude de cualquier forma y él, en represalia, arroja al público sus amígdalas.

Malas noticias: Donnie recuperó la voz. Buenas noticias: terminó.
Aprovechamos el descanso para relajarnos.

Aquí se puede fumar. El único incoveniente es que para hacerlo hay que caminar un kilómetro, está prohibido exhalar el humo y se debe utilizar la lengua como cenicero. Más que al cumplimiento de las leyes antitabaquismo, esto obedece a la intolerancia de los no fumadores. ¿Por qué no aprenden de nosotros? Digo… ¿o acaso yo me molesto ante la presencia de un no fumador y le ordeno “por favor ya mismo empiece a fumar que no soporto su aire puro…”?

Dianne ReevesCuando regresamos, ya está en escena Dianne Reeves y su trío integrado por Peter Martin en piano, Gregory Hutchinson en batería y Reuben Rogers en bajo. El arranque es con What a Little Moonlight Can Do. Reeves canta fenómeno y tiene un despliegue escénico tan sutil como abrumador. Seguirá con un clásico de su repertorio, Love for Sale, incluido en su disco I Remember. Su voz llena todo; es expresiva y contundente. Sigue con el tema que cierra la pelicula Good Night, and Good Luck: One for My Baby, que incluye buenos solos de Martin y Rogers. Luego dedicará un tema al hijo de Terri Lynn Carrington con un cierre afro que levanta al público. Llega Sweetest Love, un blues con simulación orgásmica a cargo de Reeves. Alguien desde la tribuna le grita “hágamoslo esta noche” a lo que Reeves responde “y esta tarde tambien”. Para finalizar, nos hablará de lo bien que está con sus cincuenta años, hará Testify del álbum Bridges y presentará a los músicos cantando e improvisando la letra. Todo con autoridad.
Ovación y muy merecida, por cierto.
Descanso.

En una de la coincidencias más contradictorias de la tarde (¡?), mientras el Tortuanimador le pide al público que haga ruido, éstos le piden a aquél que haga silencio. No hubo acuerdo.

DeJohnetteAhora se anuncia al plato fuerte del festival: el Trio Beyond integrado por Jack DeJohnette en batería, John Scofield en guitarra y Larry Goldings en órgano. En un mal presagio, los quince minutos de espera entre cada set se estiran a una hora por problemas en el órgano de Goldings (en el Hammond, claro está). En un último esfuerzo, hacen cambio de aceite y filtro y todo parece volver a la normalidad. Largan Scofield y DeJohnette pero Goldings se queda en la grilla de partida.  Regreso a boxes. Para amenizar la nueva espera, el Tortuanimador nos deleita con su dominio de la oratoria. Cuando todo está dispuesto anuncia “ahora sí… disfruten de… este… este… maravilloso trío…”.

John Scofield
Scofield toma el micrófono y sin vaselina suelta “pero este tipo… ¿no sabe quiénes somos?”.
Nadie sospechaba en ese momento que ése sería el mejor pasaje del show del Trio Beyond.
Este proyecto, propulsado por DeJohnette, pretende evocar la primera etapa de la Tony Williams Lifetime, con un disco doble editado por ECM bajo el titulo Saudades y una gira mundial por delante…

Larry GoldingsTodo suena raro. DeJohnette quiere sonar como Williams, Scofield abusa del wah wah y mira la hora repetidamente y Goldings hace mímica con un órgano que se niega a funcionar.
Una performance que bordeó el desastre y lo bordeó por el lado de adentro. Se escuchan versiones de algunos clásicos de la Lifetime (era Emergency! y Turn it Over) como Allah Be Praised, Big Nick, de Coltrane, Spectrum, Pee Wee y Emergency!. Sin penas ni gloria.

El cierre no será menos bochornoso.

ScofieldLos músicos parecen hacer caso omiso a la señorita del cartel. La organización envía a un kamikaze en pleno show a golpearle la espalda a Scofield con el afán de convencerlo que todo ha terminado. Como respuesta, Scofield brinda su mejor y más furioso solo de todo el show. La gente abuchea al kamikaze y guarda un silencio sepulcral ante lo que sucede en el escenario.
Vuelve… ya sabemos quién y, mirando a Scofield, le dice: “gran trabajo… Beyond” (sic).
No sabemos el nombre del eximio (¿ex-simio?) presentador; pero por sus características lo denominaremos simplemente: la bestia. Ahora, la bestia propone arrojar remeras hacia el sector del público que haga… más ruido (¡por supuesto!). Si le disparo con una bazooka ¿haré suficiente ruido para asegurarme una?
Llevamos más de cinco horas de festival.

Gerald Wilson05:30 pm, es el turno de la Gerald Wilson Orchestra. Lo reciben con una ovación. Wilson toma el micrófono (¿para sostenerse?) y pega un alarido interminable que combina el vigor de Tarzán con síntomas del Mal de Alzheimer. La verdad es que impresiona un poco. Resulta difícil determinar si es un hombre muy viejo o una momia muy joven. Pero cae bien. Además, se levanta de la misma manera. Ofrecen un set muy aplaudido (Wilson es decano de la UCLA) que cierra con una afiatada versión de Milestone.

FloetryEl final del festival está reservado para Floetry. Parece que son importantes, porque al anunciarlo la gente se apiña junto al escenario. Floetry es un dúo integrado por Marsha Ambrosius y Natalie Stewart. Hacen rap y r&b. Volumen excesivo. Trato de creer que el valor está en las letras…”mi amor es honesto y verdadero y puedo probarlo, baby… eres asombroso y encantador, baby”. Bueno… esteee… parece que el baby cumple la misma función que el stop en los telegramas. Escuchemos otra: “baby, baby… estoy excitada, tú estás aquí… estás invitado, tómame lentamente… pero tómame… baby”. Siento que mi cerebro va a estallar como el de los marcianos en la película Marte Ataca y en un acto de arrojo… huyo despavorido.

Ensalada Americana
Aprovecho la huida para pedir una Ensalada Americana.
Hay dos formas de prepararla.
Una, es con media col, tres zanahorias, una manzana, una cebolla pequeña, una cucharada de azúcar, pasas, mayonesa, mostaza, zumo de limón, sal y pimienta.
La otra… es en forma de festival.
Eso sí… una de las dos no es tan fácil de digerir.

Sergio Piccirilli

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