• Patricia Barber: Mythologies

    The Moon, Morpheus, Pigmalion, Hunger, Icarus, Orpheus/Sonnet, Persephone, Narcissus, Whiteworld/Oedipus, Phaethon, The Hours


    Músicos:
    Patricia Barber: piano, voz
    Neal Alger: guitarra
    Erik Monzka: batería, percusión
    Michael Arnopol: bajo
    Jim Gailloreto: saxo
    Paul Falk, Grazyna Auguscik, Lawrice Flowers, Airreal Watkins, Walter Owens: voces
    Choral Thunder: dirigido por Shelby Webb, jr

    Blue Note, 2006

    Calificación: Con paciencia

    El nuevo disco de Patricia Barber aborda un tema de candente actualidad y que ha sido tapa de los principales matutinos en los últimos tiempos: La Mitología Griega.
    En el 2003 Barber recibió una beca del Instituto Guggenheim para componer una obra musical basada en La Metamorfosis de Ovidio.
    La Metamorfosis ofrece una versión poética de la mitología griega y es un repaso de la historia del mundo desde la creación hasta la muerte de Julio César. Barber aborda la obra de Ovidio inspirándose en la adaptación teatral de La Metamorfosis que hiciera en 1998 la directora Mary Zimmerman pero relacionando a los caracteres con algo instructivo, personal y revelador de su propia intimidad.

    Mythologies abre con The Moon, canción que ya fuera incluida en su disco Verse de 2005 y en la que Barber deja constancia de su fascinación por cómo los escritores a través de la historia buscaron inspiración en La Luna (cabe preguntarse: ¿para qué ir tan lejos? ¿cabe preguntarse?).
    Esta versión incluye picos de desarrollo rítmico casi inéditos en el contexto intimista que caracteriza a Barber. Lamentablemente sólo son inéditos con respecto a ella misma… se entiende, ¿no?
    El disco continúa con Morpheus, una balada levemente bluseada en la que Barber (quien es una confesa insomne) con su voz oscura y grave le otorga distancia emotiva y cierta frialdad. El tema puede adormecernos con más eficacia que la del mismísimo Morfeo.
    Para brindar una cabal comprensión de la mitología griega resulta apropiado recurrir a la abundante bibliografía desarrollada sobre el tema por el griególogo García Sangenis quien, utilizando un lenguaje simple y llano, ofrece una interpretación de alcance masivo y popular.
    García Sangenis, en su libro “Zeus: ¿Sois o te hacéus?” nos explica que: “Morfeo pertenecía a una típica familia mitológica de clase media. Hijo de Hipnos (el sueño) y Nix (la noche) y hermanastro de Tanatos (la muerte)Morfeo, un día leyendo los clasificados encontró: “Se busca inductor de sueños, trabajo nocturno, preferentemente mito, no excluyente, salario más comisiones, posibilidades de ascenso a deidad onírica… Y no lo dudó un instante… su realidad se había hecho sueño”.

    El disco sigue con Pigmaleon. Barber adopta el formato de canción americana y respetando el estilo de 32 barras con sutiles variaciones armónicas. Esta versión ratifica que los griegos antiguos murieron… de aburrimiento. Citemos a García Sangenis en “Los Dioses del tablón, la doce del Olimpo”: “Pigmalion, víctima de un exceso de líbido mal canalizada, se enamoró perdidamente de la estatua de Afrodita. Fue una dura experiencia. Era de madera… Pigmalión; la estatua era de piedra.

    Hunger es otro de los caracteres de la obra de Ovidio. Barber dice “ahora el cazador es la presa y los hambrientos carne” en lo que parece ser una oda a la glotonería. La intro nos reconcilia (un poco) con este disco. La voz juega con los silencios usando tiempos medios y lentos a los que se suma la sección rítmica. El tema gana en intensidad para luego… perderla irremediablemente.
    En Icarus, Barber abandona su sello estilístico de misterioso intimismo, con arreglos que la aproximan (¿demasiado?) a Joni Mitchell.
    En “Te hago mi-mito” García Sangenis dice al referirse a Ícaro: “Era hijo de Dédalo el constructor del laberinto de Creta. Ambos fueron encarcelados por el rey Minos en una isla. Para escapar, Dédalo construyó una alas con plumas pegadas con cera. Ícaro voló tan alto que el sol derritió la cera y terminó haciéndose pomada. El mito aborda temas como la relación padre e hijo y el deseo del hombre por ascender y el posterior deseo por no descender… demasiado rápido.”

    En Orpheus, Barber le otorga al personaje un ángulo contemporáneo adjudicándole el oficio de jardinero… El tema tiene una atmósfera introspectiva, minimalista y pausado desarrollo narrativo. No está mal.
    En “Los mitos son los padres”, García Sangenis dice sobre Orfeo: “Se enamoró de la bella Eurídice pero ésta fue mordida por una serpiente y murió (ella, la serpiente sobrevivió). A Orfeo entonces se le dio por la balada al estilo Manolo Galván. En represalia, los dioses lo confinaron al mundo inferior y lo obligaron a hacerse la Manola hasta Galvanizarse. Como es de suponer, Orfeo acabó infelizmente.”
    El enfoque pop en Persephone elude riesgos y transita fórmulas conocidas, comprobadas y usadas (bastante). No hay mucho sobre Persephone en la obra de Ovidio. Sólo aparece en el libro cinco cuando es secuestrada por Hades y en el libro diez como uno de los jueces en la súplica de Orfeo. Barber lo utiliza como licencia poética para referirse a la seducción y… no lo logra.

    Continúa con Narcisuss. Allí formula que el amor homosexual es narcisista. Una típica balada romántica (si hasta cierro los ojos y veo apretaditos a Sócrates y Platón). Del libro de García Sangenis “Mitos eran los de antes” extractamos el siguiente párrafo: “Narciso era extremadamente atractivo pero creció sin conocer su aspecto. Un día, al beber agua de un estanque, vio su imagen reflejada en el agua y quedó prendido eternamente de su propia contemplación… le gustó tanto cómo lucía que a partir de ese momento se hizo llamar… Lucía.”
    Whiteword aparece en el album Live: A Fortnight in France de 2004; es el único tema que no se titula con un personaje pero refiere a Edipo (obra que pertenece a Sófocles y no a Ovidio). Un poquito de groove bien ejecutadito. Para escuchar con lupa. En “Minerva chupate esta mandarina”, García Sangenis aclara: “El mítico Rey de Tebas, hijo de Layo y Yocasta, mató sin saberlo a su padre y se casó con su madre. Esto impidió que su padre matara a su hijo para casarse con su madre y también que su madre lo matara a él para casarse con su marido y fue un obstáculo insalvable para que él matara a la mujer de su padre para casarse con el esposo de su madre. Al final se arranca los ojos. En síntesis: a Edipo le fue como el Oráculo.” 

    En Phaethon confluyen el pop, el hip hop, el soft jazz y la música coral. Barber intenta relacionar a este mito (que al conducir la Carroza del Sol con imprudencia casi nos quema a todos) con las especies animales en peligro de extinción, las que sobre el final del tema son mencionadas una por una. De sólo recordarlo me siento enfer-mito.
    The Hours es un homenaje al valor humano de cara a la muerte. Barber apunta a la emoción fácil con un coro épico … y todos los mitos todos, con sus antorchas encendidas moviendo las cabezas al compás. Para trasmitir mejor la percepción de la muerte, Barber toma un escrito de Primo Levi, sobreviviente de Auschwitz, mientras canta: “Esta actuación es de hecho lo último y dulcemente inútil…
    Lo dijo ella. Y a confesion de parte, relevo de prueba.

    Con respecto a Mythologies, nos quedan algunas dudas; o, lo que es peor aún, no nos quedan dudas…
    En un intento por disiparlas o confirmarlas (según el caso) consultamos a  García Sangenis, quien luego de escuchar el disco nos dijo en lengua ovidiana: “Barber preciipitatur it erradum. Discoverix aburrirum ,asquearum ix nat merdum. Moralex: Barber sentarum umn bidet pulsarum chorrun aquis geladis et pensarum extralarge ratus…”

    Sergio Piccirilli

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