• Medeski Scofield Martin & Wood: Out Louder

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    Little Walter Rides Again, Miles Behind, In Case the World Changes its Mind, Tequila and Chocolate, Tootie Ma Is a Big Fine Thing, Cachaça, Hanuman, Telegraph, What Now, Julia, Down the Tube, Legalize It.

    Músicos:
    John Medeski: teclados
    John Scofield: guitarras
    Billy Martin: batería y percusión
    Chris Wood: bajo

    Indirecto Records, 2006

    Calificación: Buena gente

    No es que esté fanatizado, pero siempre me llamó poderosamente la atención la eterna disputa entre los adherentes al cristianismo y los darwinianos.
    Charles Darwin (que no fue ningún “Carlitos”) nació en Inglaterra en 1809; hijo y nieto de médicos. Su madre murió a la edad de 8 años (de Charles, por supuesto) y el pequeño fue criado por su hermana mayor. Estudió medicina durante dos años y luego ingresó en Cambridge para estudiar teología (mirá vos…). Realizó un viaje por América del Sur y las islas del Pacífico. La travesía le demandó 5 años. Al regreso publicó, entre 1840 y 1843, Zoología del viaje del Beagle, que incluía notas del mencionado viaje.
    Pero fue recién en 1859 cuando se le ocurrió patear el tablero publicando El origen de las especies. De más está decir que le dieron para que tenga, guarde y alquile. La tendencia continúa.

    El tema de la evolución del hombre no es propiedad exclusiva de Don Charles. Ya los antiguos griegos formularon el evolucionismo, con Anaximandro y Empédocles como barras bravas de la hinchada evolucionista.
    Después de los griegos y antes de Darwin, el francés George Louis Buffon, nacido en 1707, se reía de todos para sus adentros con su inclinación evolucionista, pero el temor a que no le hicieran precio a su cuerpito hizo que sólo los allegados supieran de sus ideas locas.
    El que sí se la bancó como pudo fue un discípulo de Buffon, su coterráneo Jean-Baptiste de Lamarck, quien en 1809 gritó lo que tenía en el garguero y no faltó quien le apuntara directamente al cuello.
    Hoy día estamos en que sí, que no, que tal vez, que más allá o andá a saber.
    Pero… ¿qué se entiende por “evolución”?
    El filósofo Herbert Spencer (1820-1903) la definió como “la integración de la materia y la disipación concomitante del movimiento por la cual la materia pasa de un estado de homogeneidad indeterminada e incoherente a un estado de heterogeneidad determinada y coherente”.
    Hum.
    La ciencia que estudia la evolución y origen de los rasgos físicos y de comportamiento del ser humano se denomina paleoantropología
    Hum parte dos.
    Tengo una idea: remitámonos al diccionario de la Real Academia Española (¿existe una falsa?); aquí tenemos que “evolución” es el “desarrollo gradual, crecimiento o avance de las cosas o de los organismos”. Y como sinónimos de “evolución” tenemos: progreso, crecimiento, desarrollo, cambio, marcha, movimiento, maniobra, proceso, despliegue, transformación.
    La verdad que no sé por qué me cuenta todo esto… en realidad no le escucho bien… ¡más fuerte!
    Este… tranquilicémonos. Seamos evolucionados, voto a Darwin.
    Yo no pienso gritar, así que afinen el timpanaje.

    Y ya que estamos, como para no perder eñ hilo de la conversación, Out Louder es el título del primer disco editado por el sello Indirecto Records, propiedad de los Medeski Martin & Wood. El álbum cuenta con la presencia del trío devenido en cuarteto, ya que lo firman Medeski Scofield Martin & Wood.
    ¿Y entonces?
    Eso, que Out Louder tiene como antecedente inmediato el álbum A Go Go, donde el guitarrista convocó al trío para que el resultado sea un “ajá… mirá vos…” Y . (punto).
    Pasaron 8 años y los roles se han invertido. Esta vez fue el trío quien convocó a Scofield.
    Veamos cómo transcurren los tracks.

    El inicio es con Little Walter Rides Again; amabilidad, cortesía, contención.
    En Miles Behind (¿behind?) al guitarrista se le da por meterse en terrenos más afines a Vernon Reid y el trío intenta seguirlo. Suena a un Wrinkle (gran tema del morocho más famoso… o al menos el mejor), pero a un Wrinkle desinflado, casi sin alma; fueron por territorios  poco explorados y los agarró la dinamita. Pum.
    In Case the World Changes its Mind es un típico tema del trío con todos los vicios que ello conlleva. La participación de Scofield, hacia el final, parece chiste.
    Tequila and Chocolate arranca con un solo de bajo; se respira cierto aire flamenco (¿y el tequila?) y una incursión de Medeski un tanto berreta. Viramos hacia un calypso. Sco recupera algo de la credibilidad perdida pero sin hacer gran cosa. Bien Martin. El tema, igualmente, no se salva del todo. La guitarra se funde con los teclados, o al revés, no sé.
    En el tradicional Tootie Ma Is a Big Fine Thing los grandulones se divierten, pero yo soy duro de entendederas en materia de chistes. Parece una zapada. ¿Parece?
    Sigue Cachaça, tema de Chris Wood. Medeski sigue chingándole a los sonidos que elige. Pero no se trata solamente de eso. No encuentro la cachaça ni la caipirinha por ningún lado. Parece que la alegría es sólo brasilera. El solo de Scofield es sin alcohol.
    En Hanuman el comienzo es con Medeski (suponemos) imitando el sonido de un clarinete bajo. Otro típico tema del trío. De cualquier trío, quiero decir… pero está bien. Bueno… el tema sigue… igual. O sea que no está tan bien…
    Telegraph. Nos pusimos experimentales. Bueno… un poquito y en relación a lo escuchado. Con todo, es de lo más interesante del disco. A pesar del poco vuelo imaginativo de Chris Wood.

    En What Now gritaron “cuatro” (en realidad “four”) y se lanzaron. En ésta sí que me prendo. Ya sé, es básico, casi elemental. Pero lo hacen (muy) bien. Hasta parecen un cuarteto y todo. Es un rock con cierta cadencia bluesy empañado por cierto exceso Medéskico. Pero Scofield toma la batuta y no se le cae. El caos propuesto por Martin, hacia el final del tema, no es tan caótico pero los demás se suman. Scofield pela su pedalera (¿para competir con el otro John?) y sin generar gran cosa, el tema se nos va. Tal vez no vuelva.
    Tema 10. Uy. Julia, de Lennon-McCartney. El tema es bello. La melodía original, digo. Acá falta algo y sobra mucho. Si la cantara Perry Como gritaríamos “bingo”.
    Era hora de que se dieran cuenta. Total… perdido por perdido… está bien que vayan a los bifes (aunque les falte cocción). Sólo me asusta que Down the Tube dure 12 minutos. Pero mientras Scofield se acuerde de sí mismo (aunque sea), tenemos chances. Se pincha, parece que se pincha todo. Falsa alarma. Doce minutos parece un exceso, pero tampoco es cuestión de buscarle los pelos a los pelados, ¿no?
    El final es con Legalize It, de Peter Tosh.
    Eso. Es el último tema del CD. No tengo más que decir al respecto.

    No la pasé muy bien escuchando y re-escuchando Out Louder.
    Y si retomamos el tema inicial de este comentario, el de la evolución, digo… ¿Qué hace que ocho años después no pueda mejorarse ni mínimamente lo ofrecido? Out Louder está por debajo no sólo de A Go Go sino de la mayoría de los álbumes de MM&W (¿sólo la mayoría?) y ni qué hablar de los de Scofield. Y que conste que no me refiero a gemas como Time On My Hands o Grace Under Pressure. No… la comparación la hacemos con los discos “modernos” del guitarrista, ya sea Bump, Uberjam, Up All Night y tantos otros.

    Quiero decir… no es que Out Louder sea un disco inescuchable ni mucho menos.
    Pero es un álbum tan confortable… tan de country… tan de gente bien comida…
    Y muy a mi pesar (porque a los tipos los quiero y me caen de perlas, que conste), debo reconocer que no encontré en Out Louder progreso, crecimiento, desarrollo, cambio, marcha, movimiento, maniobra, proceso, despliegue ni transformación.
    Una pena.

    Marcelo Morales

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