• Ernesto Jodos: La Importancia de Llamarse Jodos

    La Trastienda – Buenos Aires
    JodosDomingo 02 de Diciembre de 2007 – 21:00 hs.

    Lennie Tristano, ciego desde los 9 años, estudió piano y se dedicó a la enseñanza convirtiéndose en uno de los principales pedagogos, liderando una “escuela” que tuvo una importancia capital en  la evolución del jazz post-bebop.
    El pianista argentino Ernesto Jodos tomó composiciones de Tristano y sus “alumnos” (los saxofonistas Lee Konitz y Warne Marsh y el guitarrista William Bauer) para grabar su nuevo CD, titulado simplemente Trío, que presentó el domingo 2 de diciembre en La Trastienda junto con Hernán Merlo en contrabajo y Eloy Michelini en batería.

    Quizás lo “sorpresivo” sea la no inclusión de temas propios en su propuesta actual y haberse abocado a otros autores. Ernesto Jodos se ha caracterizado durante su carrera por interpretar composiciones propias recurriendo escasamente en sus discos a otros compositores.
    La excepción es No necesariamente una línea, único tema de su autoría en esta presentación y que une a Ablution, de Lee Konitz.

    Jodos transmitió desde su piano una sensación de relax cercana a la comodidad que uno logra en el living de su casa (quizás esa suerte de puf en el cual estaba sentado el pianista reafirmó mi sensación). Un público atento y muy respetuoso compartió la casi hora y media de recital en el cual presentó íntegramente el álbum antes mencionado, con el agregado de dos temas”extrapartidarios”.

    No descubro nada al decir que Ernesto Jodos es un gran pianista, innovador y de una sensibilidad única; y esto es lo que demostró a lo largo del concierto, generando climas muy relajados así como otros de suma intensidad. Su conexión con el piano es tal, que por momentos creí que se introduciría dentro del mismo.

    MerloEsto, sumado a la conexión con Hernán Merlo (muy activo y con solos muy destacados) y la sutileza y buen gusto de Eloy Michelini, conformó una unidad en la propuesta y un discurso en común con mucho swing.
    Un swing que quizás se contraponga a las críticas que recibió en su momento Tristano, con acusaciones tales como que su propuesta era “fría”. El trío de Jodos demostró estar muy lejos de esa supuesta “frialdad” de las composiciones originales, llevándolas a momentos en los cuales mi pie, al igual que el de algunos otros concurrentes, no podía dejar de marcar el ritmo.

    En síntesis, una gran noche; con espectadores de lujo como el pianista italiano Stefano Bollani (quien dos días mas tarde daría un recital exquisito en solo piano en el Teatro Alvear) y según me comentaron, quedó fascinado con la propuesta. Y no fue para menos.
    Una última apreciación: recomiendo a la gente de La Trastienda, poner aceite en la puerta del toilette de caballeros.

    Jorge Freytag

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