Taylor Ho Bynum & SpiderMonkey Strings: Madeleine Dreams
Taylor Ho Bynum & SpiderMonkey Strings: Madeleine Dreams
Hush, Le Petomane, Lesson, Metamorphosis, Objects Lost on Journeys, Hush (reprise), What Reason Could I Give, The Mooche, Angels and Demons at Play

Músicos:
Taylor Ho Bynum: corneta, fiscorno
Kioko Kitamura: voz
Jason Kao Hwang: violín
Jessica Pavone: viola
Thomas Ulrich: cello
Pete Fitzpatrick: guitarra
Joseph Daley: tuba
Luther Gray: batería
Firehouse 12, 2009
Calificación: Dame dos
Positive Catastrophe: Garabatos Volume One
Plena Organization, Travels Parts 1 & 2, Metro Mono, Plena Seguiro, Stillness/Live, Post Chordal, Plena Quicksand Monument, Revamped, Travels 3 & 4, Contenido adentro
Músicos:
Taylor Ho Bynum: corneta, fiscorno
Abraham Gomez-Delgado: percusión, voz
Jen Shyu: erhu, voz
Mark Taylor: cuerno francés, mellophone
Reut Regev: trombón
Matt Bauder: saxo alto, saxo tenor, clarinete
Michael Attias: saxo barítono
Pete Fitzpatrick: guitarra
Alvaro Benavidez: bajo eléctrico
Keith Witty: contrabajo
Tomas Fujiwara: batería
Cuneiform Records, 2009
Calificación: Está muy bien
The Thirteenth Assembly: (Un) Sentimental
Unfinished Ballad, Army of Strangers, Bird Dog, P#2, Pinched, Chantal, Too Sweet, Never Before, Hate Fields
Músicos:
Taylor Ho Bynum: corneta
Jessica Pavone: viola
Mary Halvorson: guitarra
Tomas Fujiwara: batería
Important Music, 2009
Calificación: Dame dos
Todos vivimos bajo un mismo techo pero no todos tenemos un mismo horizonte (Konrad Adenauer)
La inteligencia del ser humano se funda en la capacidad de adquirir conocimientos y, tras una posterior evaluación crítica, transformar esa sapiencia en acciones concretas.
El conocimiento, una vez asimilado, elaborado y determinado funcionalmente, se convierte en un logro de convivencia o de progreso con capacidad para ser aplicado en la solución de problemas, en aras de alcanzar metas específicas o con la intención de acercarse a determinados ideales. Ese extenuante proceso se retroalimenta mediante el análisis crítico a través del cual no sólo podemos eludir el amaneramiento dogmático y el convencionalismo sino que, a su vez, nos posibilita un innovador trazado en la línea que une los vértices del conocimiento, su evaluación, la definición de objetivos y la forma de llegar a ellos. No obstante, las dificultades inmanentes a esta secuencia evolutiva, requieren de un elemento poderoso e inevitable: la motivación.
Tanto en el campo de la psicología como en el terreno filosófico, la motivación comprende a los estímulos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas hasta su culminación.
La motivación se relaciona también con los conceptos de voluntad e interés ya que, en definitiva, la motivación es la voluntad para hacer un esfuerzo por alcanzar determinadas metas y cuyos resultados están condicionados por el impulso de satisfacer un interés personal. Sin embargo, para encauzar la motivación hay que aprender a conjugar términos tales como sacrificio, esfuerzo y trabajo; o sea: Tú te sacrificas, Él se esfuerza, Ellos trabajan y yo… como.
Estimo oportuno aclarar que, al menos para mí, el trabajo es una de las cosas más divertidas que puede hacer el hombre. De hecho, podría pasarme días enteros viendo trabajar a otra persona. Bueno, no tantos… Porque cansa.
Daniel H. Pink, en su libro “Una nueva mente”, señala que estamos pasando de una sociedad y una economía basadas en capacidades lógicas, lineales y computacionales propias de la era de la información, a otro tipo de sociedad estructurada en capacidades como la creatividad, la empatía o la visión global. Una era conceptual en la que los tecnócratas irán perdiendo terreno ante los artistas, los inventores, los diseñadores sociales y los pensadores con visión global. Pink no sólo imagina un futuro color de rosa (con ese apellido no podía esperarse otra cosa) sino que además le otorga un rol prioritario en esa transformación a los tres factores intrínsecos más importantes de la motivación: la autonomía que nos otorga el control sobre lo que hacemos, la maestría manifestada en el deseo de ser mejor en algo que realmente importa y el propósito que expresa la intención de llevar adelante lo que hacemos por servicio a algo más grande que nosotros mismos.
Sin querer fuimos enlazando la inteligencia del ser humano con el acopio de conocimientos, la aplicación en el diseño de objetivos y metas con la motivación y el desarrollo de esta última con la voluntad, el interés y el trabajo.
No sería impropio decir que todos esos elementos están contenidos en el accionar artístico del compositor, improvisador y cornetista Taylor Ho Bynum. En su ideario estético se vislumbra la enérgica intención por expandir, desde una sensibilidad asociada al nuevo milenio, conceptos centrales de la vanguardia del siglo pasado representados en figuras icónicas como Charles Ives y Duke Ellington y en algunos de los principios enunciados por la Association for the Advancement of Creative Musicians. Su riguroso compromiso por ensanchar los horizontes musicales no sólo se manifiesta en su faceta como líder de banda y sesionista sino que también lo ha llevado a realizar colaboraciones interdisciplinarias en el campo del arte multimedios (cine, danza y teatro). Bynum ha estado asociado con Anthony Braxton en diversos proyectos: Diamond Curtain Wall Trio, Anthony Braxton’s Septet y Anthony Braxton (12+1) tet. También integra el Jason Kao Hwang’s Edge, participa en el Convergence Quartet, es uno de los vértices del emprendimiento colectivo The Thirteenth Assembly y comparte créditos con Stephen Haynes en el Bynum/Haynes Double Trio, con Tomas Fujiwara en el Bynum/Fujiwara dúo y con Abraham Gómez-Delgado en Positive Catastrophe. Sin dejar de mencionar los tres proyectos que ocupan el cuerpo principal de su mensaje artístico: el Taylor Ho Bynum Trio, el Taylor Ho Bynum Sextet y el Taylor Ho Bynum’s SpiderMonkey Strings.
En su derrotero ha sabido incorporar los tres factores primordiales de la motivación: la autonomía sobre su obra (que incluye la fundación de su propio sello discográfico), la maestría obtenida en el permanente acopio de conocimientos y en el propósito de crear un espacio conceptual al servicio de objetivos que exceden sus propios intereses.
En lo que va del año, el infatigable Taylor Ho Bynum se involucró en tres proyectos discográficos que ratifican la amplitud de sus metas artísticas: Madeleine Dreams junto al ensamble de cámara SpiderMonkey Strings, Garabatos Volume One con la big band Positive Catastrophe y (Un) Sentimental con el enlace cooperativo The Thirteenth Assembly que también integran Mary Halvorson, Jessica Pavone y Tomas Fujiwara.
El ensamble de cámara SpiderMonkey Strings debe su nombre a dos fábulas míticas. Spider (“araña “en ingles) refiere a la leyenda de Anansi, un héroe de la cultura popular de África Occidental que compensa su falta de tamaño y fuerza con astucia e inteligencia y que suele estar representado como una araña, un humano o una combinación de ambos. Mientras que Monkey (“mono” en inglés) proviene de Sun Wukong, el rey de los monos de China. Ser que posee una fuerza increíble, se mueve a gran velocidad y tiene la capacidad de transformarse en distintos animales y objetos.
SpiderMonkey Strings tuvo su debut discográfico con el notable Other Stories en 2005. Ahora nos llega su segunda entrega: Madeleine Dreams. La pieza central de este nuevo lanzamiento es un oratorio secular en seis movimientos compuesto por Taylor Ho Bynum inspirado en la novela de su hermana, Sarah Shun-lien Bynum, Madeleine is Sleeping. Obra literaria que aborda la lógica de los sueños desde la perspectiva del realismo mágico y que describe cómo el subconsciente manifiesta su capacidad para moverse fluidamente entre lo mundano y lo fantástico. El enfoque del ensamble reúne música y literatura centrándose en las similitudes, paralelismos y mutua influencia entre ambas expresiones artísticas. La narración en la voz de Kioko Kitamura (que incluye extractos de la novela) y la exquisita ambientación musical, se funden en una especie de sortilegio interdisciplinario. El álbum se completa con la lograda recreación de tres clásicos: The Mooche de Duke Ellington, What Reason Could I Give de Ornette Coleman y Angels and Demons at Play de Sun Ra, en los que Bynum no sólo rinde tributo a tres de sus héroes musicales sino que además les adjudica el valor de haber abrazado, a su manera y en su tiempo, el tema de los sueños, la mitología y la ficción.
Garabatos Volume One marca el debut discográfico del ensamble co-liderado por Bynum y el percusionista Abraham Gomez-Delgado: Positive Catastrophe. La engañosa contradicción en el nombre de la banda encuentra un significado revelador en su contenido musical, ya que Positive Catastrophe reúne dos géneros musicales en apariencia divergentes: la música creativa improvisada y el latín-jazz. El hecho de que el jazz latino tenga énfasis en el ritmo y combine estructuras de la música afrocubana con instrumentos de jazz y que en el free el ritmo no se localice en ningún grupo de instrumentos sino que se extiende en forma de impulsos, le otorgaban a este proyecto un resultado impredecible. No obstante, el tratamiento de acordes y estructuras armónicas del latín jazz y la atonalidad del free, al menos aquí, no se enfrentan sino que se interrelacionan con naturalidad. Los pasajes de libre improvisación, las síncopas rítmicas y las nostálgicas baladas en swing, tienen una democrática distribución permitiendo que todo se unifique en un convincente testimonio estético.
(Un) Sentimental es el álbum debut de The Thirteenth Assembly, infrecuente proyecto colectivo que, además de expresar una unidad grupal, integra a otras tres sociedades musicales ya existentes: el Taylor Ho Bynum Trio, el dúo que constituyen Mary Halvorson y Jessica Pavone y el Tomas Fujiwara/Taylor Ho Bynum dúo. El número trece no podía ser más apropiado para denominar a esta propuesta cooperativa, ya que los nombres y apellidos de sus cuatro miembros (aunque usted no lo crea) tienen trece letras. Mientras suma y compara le cuento que (Un) Sentimental explora un amplio rango de estilos y géneros sin caer en un eclecticismo diletante. A partir de una alineación timbrica infrecuente (corneta, viola, guitarra y batería), estos cuatro jóvenes abanderados de la nueva escena de la improvisación creativa construyen un relato sonoro que nunca se siente artificial o forzado. Los cuatro aportan composiciones: Halvorson con la breve exposición camaristica de Unfinished Ballad, el crudo dramatismo de Pinched y la angular melodía de P#2, Pavone a través del sinuoso funky de Army of Strangers y la nostálgica introspección de Hate Fields, Fujiwara con la intensidad antillana de Chantal y el abstracto lirismo de Never Before, mientras que Bynum contribuye con la épica balada Bird Dog y el volátil dinamismo de Too Sweet.
Síntesis: La motivación es el impulso que inicia, guía y mantiene el comportamiento, hasta alcanzar la meta u objetivo deseado. Taylor Ho Bynum, a través de estos tres álbumes de reciente edición, sigue demostrando firmeza, autoridad, inteligencia y motivación suficientes para mantenerse fiel a su destino creativo. El arte, agradecido.
Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es (Jorge Luis Borges)
Sergio Piccirilli
