• ZZ Top: Live From Texas (DVD)

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    Got Me Under Pressure, Waitin´ For the Bus, Jesus Just Left Chicago, I´M Bad-I´M Nationwide, Pin Cushion, Cheap Sunglasses, Pearl Necklace, Heard It On the X, Just Got Paid, Rough Boy, Blue Jean Blues, Gimme All Your Lovin´, Sharp Dressed Man, Legs, Tube Snake Boogie, La Grange, Tush.
    Extras: Juego de poker, Backstage de fotos, Foxy Lady en vivo.

    Músicos:
    Billy Gibbons: voz, guitarra.
    Dusty Hill: bajo, voz.
    Frank Beard: batería.

    Eagle Vision, 2008

    Calificación: Está bien

    Si hay una banda particular dentro del mundo de las mega estrellas del rock y del blues es ZZ Top. En sus casi 40 años de trayectoria musical han sabido adaptarse y sobrevivir a todas las modas sin perder su esencia, que está ligada inequívocamente al blues y a todas las tradiciones del sur de los EE.UU., especialmente a las de su Texas natal. Un elemento llamativo es que, dentro de esa tradición, respetan los orígenes hispanos de la región a los que siempre hacen referencia, ya sea en los nombres de algunos de sus discos (Tejas, Tres Hombres, Degüello, El Loco, Mescalero, Rancho Texicano) o, simplemente, hablando en español durante sus conciertos.
    En sus comienzos se caracterizaron por ser una banda de blues de Texas con un fuerte sonido de rock, moderno, crudo pero muy cuidado. Estas características se mantienen hasta el presente.
    Han jugado cartas muy fuertes a lo largo de su carrera y han salido bien parados. Por ejemplo, el marcado cambio en los ochenta hacia un sonido con fuertes influencias pop, incorporando teclados y sequencers, mostrándose como los cowboys del siglo XXI y poniéndose a la vanguardia de la tecnología disponible de la época. Supieron aprovechar la revolución de MTV siendo sus videos una extraordinaria difusión y que les ha permitido convertir su imagen en un verdadero ícono. Deben ser de las pocas estrellas a las que no se les conoce la cara, salvo a Frank Beard quien, a pesar de su apellido, sólo lleva bigote.

    A partir de los años noventa comenzaron a volver a las raíces pero sin dejar de lado un sonido impecable, tanto en estudio como en vivo, de lo cual solamente hay registro de sus esporádicas apariciones televisivas. Cuando digo impecable me refiero a un sonido súper-producido al mejor estilo de U2, Madonna o Rush, siendo esta característica la que más los ha diferenciado del resto de las bandas de rock-blues.
    Han conseguido convertir cada uno de sus escasos movimientos durante los shows en imanes para el público. Cada guiño es un éxito, de la misma manera que desde lo musical saben perfectamente cómo atrapar al público.
    Lo llamativo es que hasta el momento no había ninguna referencia oficial de la banda en concierto, a excepción de los pocos temas en vivo de Fandango (1975), ya sea discográfica o visual. Lo único que había eran los videos de apariciones televisivas y algunas grabaciones de audio no oficiales de baja calidad. El único show completo que se podía conseguir era la copia pirata de un concierto de 1980 grabado para la televisión alemana, más específicamente para Rockpalast. En este registro se puede apreciar lo contundente que son en vivo, más allá de la baja calidad del audio y del video.

    Al tratarse del único registro en vivo oficial la selección de temas en Live From Texas es una suerte de grandes éxitos, quedando afuera los últimos discos de la banda (una pena, debido a que tienen algunas grandes canciones).
    Vamos al show, grabado el 1° de noviembre de 2007.
    La puesta es espectacular y contundentemente austera. Es decir, pocos elementos pero espectaculares y con un cuidado extraordinario en los detalles. Un enorme escenario con los tres músicos bien juntitos en el centro, típico de la banda, una enorme y prolija batería multicolor, dos paredes simétricas de amplificadores iguales a cada lado que servirán de pantalla para las proyecciones, dos pies de micrófono luminosos y una pared de luces de telón de fondo.
    Comienzan con Got Me Under Pressure, del disco Eliminator de 1983. El sonido es perfecto y ultra-prolijo, a tal punto que cualquier pequeño error de cualquiera de los tres músicos puede saltar a la vista.
    Durante todo el concierto se han de pasear por los éxitos de toda su carrera, que cuenta con dieciséis discos en estudio editados, seis de ellos anteriores a los ochenta. El tema más antiguo es Just Got Paid, del disco Rio Grande Mud, de 1972, tocado desde las tripas.
    El medley Waiting For the Bus y Jesus Just Left Chicago es impecable: rock-blues en su mejor expresión y que no denota el paso del tiempo, cosa que tampoco ocurre con el hit La Grange, todos de Tres Hombres, de 1973, y que les daría fama mundial.
    I´m Bad, I´m Nationwide muestra nuevamente el humor y el espíritu de ZZ Top, con una letra digna de una road movie. Lo mismo sucede con Cheap Sunglasses, que sencillamente habla de una resaca.

    Ya a esta altura del show han usado varios de sus movimientos patentados sobre el escenario, pausados, calmos y perfectamente coreografiados.
    Es claro también que el tiempo no ha pasado en vano; l´m Bad, I´m Nationwide carece de toda la potencia de antaño, pero es igualmente efectiva.
    Pin Cushion proviene de Antenna, de 1994, un disco de transición. Esta versión es precisa y despojada, mostrando un rock-blues más moderno con sonidos electrónicos y procesados de batería.
    Pearl Necklace muestra una vez más que Dusty Hill puede cantar y que lo hace muy bien, con un excelente caudal; sin embargo también queda claro que la voz áspera, casi gutural de Gibbons es la que mejor se adapta a lo que ZZ Top representa.
    Blue Jean Blues, Heard It On the X y Tush corresponden a Fandango. El primero es un blues con mid-tempo y un excelente solo de guitarra; Heard It… tiene uno de los mejores riffs de Gibbons, que deja bien claro el por qué de su reputación, se conoce todos los trucos y tiene un manejo único del estilo.
    Tush (traducido: traste, culo, etc), merece un comentario aparte.
    Este tema que cierra el concierto y el DVD los muestra dispersos, fuera de tempo y pifiadores. Durante todo el show juegan al límite, juego en el que es más importante seguirse mutuamente, manteniendo la cohesión, apoyando cada guiño de los temas, que el tempo en sí mismo. Gibbons y Hill aceleran y desaceleran los compases a placer y hasta cuelgan en el aire notas, todo con el fin de obtener la mayor expresividad posible. Y lo logran, salvo aquí.
    Rough Boy es el hit lento de los ochenta: sintetizadores, melodías simples y melosas sobre una batería que busca darle expresividad a la base original de máquina de ritmos.
    Continúa una seguidilla de temas de Eliminator, nombre del auto de los videos y tapa del disco. A Gimme All Your Lovin´ le quitaron el sino ochentoso suprimiendo las secuencias, humanizándolo dejando sólo una pandereta que suena tocada en vivo por algún asistente. Algo similar sucede con Sharp Dressed Man, al que le dejaron sonidos electrónicos de batería.
    El momento bizarro necesario y festejado por el público llega de la mano de Legs, en el que Gibbons afina la voz, encienden toda la electrónica y sacan a relucir sus blancas guitarras peludas, que en esta oportunidad no giran.

    Los extras son interesantes. Primero cuentan, a partir de anécdotas, la historia de la banda en un falso partido de poker entre los músicos. Por suerte se cuenta con subtítulos, porque para aquellos no habituados puede parecer que hablasen para adentro. Luego siguen dos backstages, uno del concierto y el circo que lo rodea y otro de una sesión de fotos. Para finalizar, Foxy Lady de Jimi Hendrix.
    Humor grueso, sonido crudo, potencia, producción, profesionalismo y emoción definen a este DVD y a este trío de texanos donde los personajes se fundieron irremediablemente con las personas, quedando reflejado en cada gesto y detalle de la banda.

    Federico Larroca

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