• Tim Ries: Stones World (The Rolling Stones Project II)

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    CD 1: Baby Break It Down, Under My Thumb, Hey Negrita, No Expectations, Miss You, Fool to Cry, You Can't Always Get What You Want, Brown Sugar, Salt of the Earth
    CD 2: Jumpin' Jack Flash, Angie, A Funky Number, Lady Jane

    Músicos:
    Tim Ries, Charlie Watts, Bill Frisell, Jack DeJohnette, Bernard Fowler, Mick Jagger, Ana Moura, Milton Nascimento, Kith Richards, Ronnie Wood, John Patitucci, Kazumi Watanabe, Ben Monder y muchos más (son 72 en total)

    Sunnyside, 2008

    Calificación: Apoya vasos

    Hace poco más de tres años, el saxofonista Tim Ries andaba de gira con The Rolling Stones y, como tantos otros, vio luz, subió, se instaló y editó The Rolling Stones Project, acompañado entre otros por Brian Blade, John Patitucci, Bill Charlap, Bill Frisell, Norah Jones, Luciana Souza, Sheryl Crow y la participación especial de tres Stones: Richards, Watts y Wood.
    Parece que la luz quedó encendida, ya que tenemos en nuestras manos Stones World (The Rolling Stones Project II), lo que implica, tácitamente, que el filón no solamente fue divisado sino que siguió ahí, a la espera de segundas idénticas intenciones.
    Y Tim Ries decidió redoblar, triplicar, quintuplicar, etcetericar la apuesta.
    Lograr la aceptación de 72 (setenta y dos) músicos para un proyecto personal (musical o cualquier otro) es algo poco frecuente. O la idea subyugó… o el prestigio… o el dinero… o todo junto… o dos de tres… en fin…
    El álbum es doble e incluye un track interactivo tanto para PC o Mac.
    Vayamos directo a él. que hay mucho por decir.

    El inicio es con Baby Break It Down (Voodoo Lounge, 1994). Ya desde las primeras notas sospechamos que el tono meloso del líder restará un par de puntos. La versión, cantada por otro invitado permanente de las giras stone Bernard Fowler, no vamos a decir que se acerca peligrosamente al smooth jazz: es smooth jazz con todas las letras. Afectado, pulcro, un extraordinario espanto que no lo salva ni la participación del guitarrista Kazumi Watanabe, entre otras cosas, porque ni se nota que está.
    Muy distinta es la historia con Under My Thumb (Aftermath, 1966). Grabada en Puerto Rico con músicos latinos, podría pasar tranquilamente por un tema de jazz latino de los que hay cientos. Bien tocado (están Conrad Herwig, Eddie Palmieri, el trompetista Brian Lynch, Rubén Rodríguez, etc.), pero con un pequeño detalle: está cantada en castellano por Hernán Olivera, lo que lo aproxima entonces a un tema de Rubén Blades, pero apenas un poquito. Ocho minutos y medio. Ajá. Y hacia el final a Ries (o a Olivera) no se le ocurre mejor cosa que interpretar en inglés. Hum… a pesar de, como hemos escrito, las buenas inerpretaciones.
    Hey Negrita (Black and Blue, 1976) se grabó en África con músicos de ese continente y con la participación de Charlie Watts, Ron Wood y Mick Jagger (este último en armónica). La voz líder, nuvamente a cargo de Fowler. El aporte del African Tuareg Group no es menor y la verdad que, al menos, suena diferente, con buen aporte de Wood en lap steel. Una vertiente que justificaría (más allá de gustois) la edición (artísticamente hablando) del CD. Aunque Ries sigue creyendo necesario que todos nos enteremos que es saxofonista, la versión está muy bien y, realmente, tiene lo suyo.

    Para No Expectations (Beggars Banquet, 1968), Tim Ries se puso a escuchar cantantes de fado y recaló, finalmente, en la portuguesa Ana Moura. Nuevamente versión bilingüe. De acuerdo a lo escuchado aquí, difícilmente me entusiasme la idea de adquirir material de la cantante. Ries… ¿no podrías dejar de tocar cuando no es necesario? Melosa y obviable, un salto al abismo sin paracaídas.
    Miss You, aquel hitazo de Some Girls (1978) parte de una buena idea: transformarlo en un vals. Funciona parcialmente. Si nos guiamos por las intenciones, pulgar hacia arriba. Que va cayendo en función del resultado final.
    Fool to Cry (Black and Blue, 1976) arranca como para que nos sintamos tontos de verdad y que lloremos mares. Ni el acordeón de Versace ni la batería de Watts podrán hacer que disimulemos una vergüenza capaz de llevarnos directo, directo, a un abismo mayor que el citado anteriormente. Soporíferos, interminables e intolerables cinco minutos y medio de los cuales se dificulta salir ileso.
    You Can't Always Get What You Want (Let It Bleed, 1969), un straight ahead a cargo de DeJohnette, Frisell, Genus, Goldings, Michael Davis y Ries. O bien un acá están las partes y toquemos de taquito. No está mal, pero nada nuevo, ni sorprendente, ni original, ni que justifique su existencia. Apenas un amago sanguineo del guitarrista y una participación del saxofonista menos condenable que las anteriores.
    Brown Sugar (Sticky Fingers, 1971) trae nuevamete a Ana Moura. Casi casi, con respecto a la participación de la cantante y el saxofonista, ídem anterior. ¿Casi casi? Hacia el final, un atisbo de cierto interés por la guitarra portuguesa de Custodio Castelo. Final del primer CD con Salt of the Earth (Beggars Banquet, 1968), que fue grabado en "Middle-East, Africa, Europe, Brazil, Mexico, NYC" (sic). Voces en inglés, hebreo, portugués y español. Patitucci, Badal Roy, Ben Monder y varios otros. Como quien no quiere la cosa, un atisbo de rap promediando el tema. Tres o cuatro notas reconocibles del bueno de Monder. Seré piadoso.

    La apertura del segundo disco es con Jumpin' Jack Flash (Get Yer Ya-Ya's Out, 1970), se grabó en España. Más de doce minutos de duración. Músicos flamencos para un pastiche tan largo como impresentable. En el booklet Ries se apena por no haber llegado a poder grabar alguna versión "tangueada" en Buenos Aires. Ojalá siga ocupado durante mucho, pero mucho tiempo.
    Angie (Goats Head Soup,1973) grabada en India, tiene un buen inicio gracias al aporte de Badal Roy en tabla. Luego hay un canto a la hibridez a pesar de los dos bateristas, el bueno de Badal Roy y cierta garra (contenida) de Ben Monder que, así y todo, marca ciertas diferencias.
    Vamos que se acaba… A Funky Number es un original del saxofonista. Bueno… original… Mejor digamos… una composición. Aunque… composición… Otro canto, esta vez al cliché, a lo remanido, a lo previsible y a lindezas por el estilo.
    El cierre es con Lady Jane (Flowers, 1967), registrada en Brasil y con la voz de Milton Nascimento.
    Me cae bien Milton.

    No hubo manera de que pudiera acceder al material visual. No es que estuviera entusiasmado en demasía, claro está, pero utilizando varios programas y en distintas computadoras, nunca apareció la opción pertinente.
    Aunque a decir verdad, luego de lo escuchado creo que fue un acto de benevolencia de la gente de Sunnyside para con este servidor… ¿para qué exacerbar aún más el (mi) ánimo?

    Marcelo Morales

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