• Myra Melford Fire And Water Quintet: For The Love Of Fire And Water

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    I; II; III; IV; V; VI; VII; VIII, IX; X

     

    Músicos:

    Myra Melford: piano, melódica

    Mary Halvorson: guitarra

    Susie Ibarra: batería, percusión

    Ingrid Laubrock: saxo tenor, saxo soprano

    Tomeka Reid: cello

     

    Sello y año: RogueArt, 2022

    Calificación: Excelente

     

    Cada línea es la experiencia real con su propia historia única (Cy Twombly)

     

    El pintor estadounidense Cy Twombly (1928-2011) es considerado uno de los máximos representantes del arte posmodernista de finales del siglo XX. En la vastedad de su obra se distingue un estilo caracterizado por la fusión de dibujo y pintura combinados con elementos de caligrafía y grafitis, en donde concurren desde el expresionismo abstracto hasta solapadas referencias al renacimiento italiano y la mitología.
    La zigzagueante trayectoria de Twombly comprende un acercamiento inicial al gestualismo en blanco y negro y la posterior atracción por el arte tribal y la pintura gestual, etapa en la que también produjo una amplia gama de esculturas ensambladas con objetos descartados a la manera del arte basura.
    Más tarde abrevó de manera tangencial en el arte povera, el renacimiento italiano y el neoclasicismo francés para luego abocarse al desarrollo de un lenguaje minimalista monocromático (representado por sus célebres “pinturas grises” con garabatos incoloros) hasta terminar su vida artística con obras que -aun conservando las referencias al arte grecorromano y la mitología- integraban textos, imagen y color.

    Una de las obras de Twombly -la serie de dibujos al óleo sobre papel Gaeta Set (For The Love Of Fire & Water) de 1981– es el punto de partida para For The Love Of Fire And Water, el nuevo álbum de Myra Melford al frente del rutilante Myra Melford Fire And Water Quintet que completan Mary Halvorson en guitarra, Susie Ibarra en batería y percusión, Ingrid Laubrock en saxos tenor y soprano y Tomeka Reid en cello.

    En el ingente trayecto musical desarrollado por la pianista y compositora estadounidense Myra Melford coexisten los lideratos del quinteto Snowy Egret (formación que incluyera a Ron Miles, Tyshawn Sorey, Liberty Ellman y Stomu Takeishi, con la que edita Snowy Egret en 2015 y The Other Side of Air de 2018) y el sexteto Myra Melford’s Be Bread, grupo conformado por Cuong Vu, Ben Goldberg, Matt Wilson, Stomu Takeishi y Brandon Ross, que aparece materializado en los álbumes The Image of Your Body de 2006 y The Whole Tree Gone en 2010.

    Melford también plasma en 2013 el disco para piano solo Life Carries Me This Way, mantiene un afianzado dúo con el clarinetista Ben Goldberg (sociedad documentada en Dialogue de 2016) e integra los proyectos colectivos Trio M (junto a Mark Dresser y Matt Wilson), MZM (con Miya Misaoka y Zeena Parkins) y Tiger Trio, donde comparte responsabilidades con la flautista Nicole Mitchell y la contrabajista Joëlle Léandre.

    Además, encabezó otrora los grupos Myra Melford Trio (secundada por Lindsay Horner y Reggie Nicholson), The Same River, Twice (con Chris Speed, Erik Friedlander, Dave Douglas y Michael Sarin) y Myra Melford’s Crush (junto a Stomu Takeishi y Kenny Wollesen); editó en 2018 una retrospectiva de su carrera en el box set en Blu-Ray 12 From 25 y realizó grabaciones a dúo con Han Bennink en Eleven Ghosts, Marty Ehrlich (Yet Can Spring y Spark!), Tanya Kalmanovitch (Heart Mountain), Satoko Fujii (Under The Water) y Alister Spence en Everything Here Is Possible.

    Muchos de los trabajos que componen su fecunda producción artística congregan variadas fuentes de inspiración: desde la espiritualidad de la poesía sufí de Rumi a un subrepticio acercamiento a la arquitectura orgánica de Frank Lloyd Wright y desde tradiciones ancestrales de los indios huicholes de México hasta alusiones explícitas a la trilogía Memoria del fuego del escritor uruguayo Eduardo Galeano.

    Los múltiples intereses que pueblan el ideario estético de Myra Melford se prolongan y profundizan ahora en For The Love Of Fire And Water al nutrirse en la icónica colección de dibujos Gaeta Set (For The Love Of Fire & Water).

    Al igual que en la frase de Cy Twombly que encabeza esta reseña, el nuevo álbum elaborado por Myra Melford también es una “experiencia real con su propia historia”.

    La génesis del proyecto se remonta a 1994 cuando la compositora visita una retrospectiva de la obra de Twombly en el prestigioso Museum of Modern Art (MoMA) de la ciudad de Nueva York. 

    La fuerte conexión experimentada por Melford ante las pinturas expuestas en aquella exhibición, la llevaron a mantener un pertinaz interés por la labor artística y los procesos creativos desarrollados por Twombly que alcanza hasta nuestros días.

    Myra Melford siguió investigando a través de los años sobre la obra del genial pintor virginiano e incluso llegó a visitar la ciudad italiana de Gaeta en la que Twombly vivía cuando hizo la serie denominada Gaeta Set (For The Love Of Fire & Water).

    Sin embargo, no será sino hasta 2019 que el proyecto empieza a tomar forma definitiva; primero a través de una residencia en The Stone que incluyó a la formación que hoy integra el Myra Melford Fire And Water Quintet y después -tras el receso impuesto por la pandemia- con la sesión de grabación realizada los días 21 y 22 de julio de 2021 en Firehouse 12 de la ciudad de New Haven (Connecticut) donde fueron registradas las diez partes que conforman la suite For The Love Of Fire And Water.

    El proyecto -como afirma la líder del quinteto- “no es una interpretación literal de los dibujos de Twombly” sino que los utiliza como puntos de referencia para que cada improvisadora pueda poner su propia personalidad al servicio del alegato colectivo.

    La apertura del álbum con I oficia a modo de presentación de cada una de las integrantes del quinteto mediante sucesivos arrestos solistas que orbitan en derredor de un intrincado motivo melódico. En ese tránsito sonoro van yuxtaponiéndose, sin solución de continuidad, la enérgica expresividad del piano de Myra Melford, los lúdicos trazos que dibuja el cello de Tomeka Reid, la variedad de matices percusivos edificados por Susie Ibarra, el tono epigramático del saxo soprano de Ingrid Laubrock y las imaginativas líneas desarrolladas por Mary Halvorson en guitarra.

    II se aposenta en un apasionado ostinato que elabora Myra Melford en piano desde el cual emergerán el protagónico intercambio entre el saxo soprano de Ingrid Laubrock y la guitarra de Mary Halvorson -alternando intervalos consonantes de extraña precisión y un ejercicio contrapuntístico de notable factura- y las sutiles acotaciones realizadas por Susie Ibarra en batería y Tomeka Reid en cello.

    En el episódico temperamento de III sobrevienen un capítulo a dúo encarnado por el saxo soprano de Ingrid Laubrok y la guitarra de Mary Halvorson, una breve sección con el quinteto en pleno y la exquisita fase resolutiva en formato de trío que componen el piano de Myra Melford, la batería de Susie Ibarra y el cello de Tomeka Reid.

    La lóbrega atmósfera que envuelve los difusos contornos de IV crece sin apresuramientos hasta alcanzar su clímax definitivo con la soberbia aportación del cello de Tomeka Reid; en tanto que la enrevesada intensidad y estratégico uso de técnicas extendidas que se desprenden de V tienen como protagonistas excluyentes al piano de Myra Melford y el saxo tenor de Ingrid Laubrock.

    El sexto movimiento de la suite, en cambio, ubicará en el centro de la escena a Mary Halvorson en guitarra y Susie Ibarra en batería y variados accesorios de percusión para que en conjunto dibujen un paisaje abstracto, distante y cautivador. 

    En el ascendente curso evolutivo de VII se suceden un estremecedor intercambio a dúo entre el piano de Myra Melford y la batería de Susie Ibarra, la centralidad obtenida por las inagotables ideas que imparten desde la guitarra de Mary Halvorson y los acrisolados aportes finales provistos por el saxo tenor de Ingrid Laubrock.

    VIII nace a partir de un ritmo asimétrico marcado con palmas sobre el que discurren las axiales intervenciones del cello de Tomeka Reid y la batería de Susie Ibarra.

    Por su parte, en IX, hallamos un inquietante planteamiento sonoro donde van superponiéndose sendos duetos -primero entre el piano de Myra Melford y la guitarra de Mary Halvorson, luego con el cello de Tomeka Reid y el saxo soprano de Ingrid Laubrock– y una sutil reexposición del motivo principal de la suite a cargo del quinteto.

    El álbum cierra con el temperamento coral e introspectivo lirismo que destila X.

    Myra Melford Fire And Water Quintet, en For The Love Of Fire And Water, entrega una obra donde -al igual que los dibujos de Cy Twombly en los que se inspira- convergen abstracción, complejidad, vehemencia y un inocultable entusiasmo creativo.

     

    Es preciso elevarse con las alas del entusiasmo. Si se razona, no se volará jamás (Anatole France)

     

    Sergio Piccirilli

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