Por Los Codos

Marcelo Moguilevsky

¿Y artísticamente, arriba de un escenario?

Sí… tuve rechazo cuando tocaba en las fiestas… el más sencillo era del tipo “flaco tocá más bajo que estamos charlando”. Y a mí me habían contratado para tocar. Y también lo sentí cuando me hacían entrar por la puerta de servicio, Mogui - Lernertantas veces, hasta que me cansé y no entré más por ahí; había una cuestión de autoestima que yo tenía que entender, pero entrar por donde estaba la basura… y tantas otras veces que me ponían al lado de una gran planta que si me tapaba… mejor; porque yo solía ir con unos trajes baratos, con el mejor pantalón que tenía que era malo… y la más linda fue una vez que una mina me dijo “pero ¿vos no trajiste ropa?” y yo estaba vestido… y le dije señalándome “sí que traje ropa”, a lo que la mina me dice “no, pero con esa ropa sos un desastre” y me trajo un biombo y lo puso entre la gente y yo, para que no me vieran. Ésa fue buenísima. Otra vez un rabino me había contratado en la plaza de Barrancas de Belgrano y yo llegué y había poca gente y al tipo no le gustaba nada tener que garparme y que no hubiera tanta gente y me miró y me dijo “¡ah no, con esas bermudas no podés tocar!”. Ahí me sentí discriminado pero porque el tipo además buscaba cualquier cosa para rehuir su compromiso conmigo.

¿Y rechazo desde lo artístico?

Hummm… no… lo que sí sentí fue la indiferencia del público, que es una forma de rechazo también; o sea, que yo suba a tocar con mucha ilusión y que abajo no pase nada y que nadie me oiga, lo pasé muchas veces en mi adolescencia y mi adultez temprana; entrar a tocar a un lugar donde además la gente pagó para verte y que no te escuchen, es algo que me pasó muchas veces.

Vos recién comentaste que dabas clases…

Sí, de improvisación.

¿Y aprendés de esas clases?

Mucho. De verdad. De hecho no doy clases porque necesite para vivir. Doy clases más que nada porque confío en que hay algo que transmitir; eso me entusiasma.

Y a la vez estás estudiando piano con Adr…

Con Adriana de los Santos hace ya muchos meses y estoy estudiando con Marcelo Katz haciendo juntos un taller de composición. Los dos nos enseñamos mutuamente y nos hacemos unos festines increíbles.

¿Y por qué con Adriana de los Santos?

Mogui - LernerPor muchas razones. La primera es porque cuando la escuché tocar, encontré en ella algo que no tiene ninguno de los pianistas que yo conozco acá, que es un contacto con el piano muy profundo, de verdad; y por otro lado yo estaba en una época (ya empezaba mi crisis) de mucho aburrimiento musical y creía que del lado de ella podía empezar una ola nueva de música; y es interesante porque esa ola nueva no apareció, porque yo estoy estudiando Mozart o Bach, o sea que no estoy todavía con la música que ella sabe hacer (bueno, la clásica también la sabe ya que lo ha hecho durante muchos años), pero la clásica contemporánea, que es su fuerte, todavía no me la mostró porque tampoco tengo la técnica para abordarla y supongo que dentro de unos años sí; y por último (aunque esto lo aprendí a posteriori) porque a mí me hace mucho bien estar al lado de una profesora que sea artista y no solamente profesora; que sea una artista fina, pensante, con una ideología clara en lo musical y en la vida; esto me permite sentir que es un lugar seguro, para mí, como alumno; algo que muchas veces uno como alumno no siente. Con ella siento todo lo contrario, creo que me está ayudando y mucho.

¿Habías estudiado alguna vez así, de manera sistemática?

A los 20 años con Celina Sued, aunque no muy sistemático ni era muy estudioso. Nunca tanto como con Adriana, tal vez porque de grande aprendí que hay que sentar el culo y ponerse todos los días; yo esto prácticamente no lo pude hacer con nadie. Y es muy interesante ser alumno. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *