• Ergo: As subtle as tomorrow

     

    ergoas tomorrow, A warrant, As subtle, That never came, a conviction, Yet but, a name

     

    Músicos:

    Brett Sroka: trombón, computadora

    Sam Harris: piano, piano preparado, piano eléctrico

    Shawn Baltazor: batería

     

    Sello y Año: Cuneiform Records, 2016

    Calificación: Dame dos

     

    Algo llora en el aire, los sonidos diseñan el alba (Alejandra Pizarnik, “Poema para Emily Dickinson”)

     

    Emily Dickinson (1830-1886) es considerada una de las poetisas en habla inglesa más relevantes de todos los tiempos. En los mejores pasajes de su prolífica obra -compuesta por una cifra cercana a los mil ochocientos poemas que, en su mayor parte, permaneció inédita y oculta hasta después de su muerte– se revela una fuerza excepcional de expresión y la infrecuente capacidad para alcanzar los máximos efectos con medios muy simples. Los poemas de Dickinson son concisos, sutiles e íntimos; por lo general carecen de título, suelen caracterizarse por una rima consonante imperfecta y el uso poco convencional de la puntuación y, desde la esencia misma de su imaginario poético, nace una inquebrantable tendencia a condensar en espacios de dimensiones reducidas el interés manifiesto por la evocación metafísica.

    Esta referencia a la labor literaria de Emily Dickinson guarda relación con el álbum As subtle as tomorrow editado recientemente por el trío Ergo.

    El título de esta nueva producción discográfica de la banda liderada por el compositor y trombonista Brett Sroka, ha sido extractado del primer verso del poema de Dickinson 1713 – As sublte as tomorrow” (publicado por primera vez en la antología Complete Poems of Emily Dickinson de 1955) y los nombres de cada una de las siete piezas que lo integran reconstruyen en forma aleatoria la totalidad del texto original en inglés pergeñado por la autora; es decir, As subtle as tomorrow / That never came, / A warrant, a conviction, / Yet but a name.

    Ergo se constituyó a instancias de Brett Sroka en 2005 y un año más tarde el trio –en origen integrado por su líder en trombón y computadora, Carl Maguire en piano y teclados y Damion Reid en batería– materializó su debut discográfico con el sorprendente Quality Anathomechanical Music. En 2009 llegaría su segundo trabajo titulado Multitude, Solitude (con el baterista Shawn Baltazor ocupando el lugar de Reid) y luego -tras incorporar a Sam Harris en piano y sintetizadores y sumar a los guitarristas Mary Halvorson y Sebastian Krueger como invitados especiales– editarían el álbum If Not Inertia de 2012.

    El personal ideario composicional desarrollado por Sroka a favor de Ergo alienta la exploración de un heterodoxo territorio sonoro en donde confluyen estructura y libertad improvisadora, densidad y amplitud, la yuxtaposición de timbres electrónicos y acústicos, un inocultable interés por la música ambiental, el minimalismo y la música concreta e influencias que van desde los compositores Iannis Xenakis y Karlheinz Stockhausen hasta las agrupaciones Sigur Ros y Aphex Twin, pasando por el desarrollo de ideas musicales inspiradas en algunas obras de Arvo Pärt, Terry Riley y John Cage.

    El temperamento críptico, evocador y conciso, la afinidad por los espacios abiertos, la sutileza expresiva y el uso estratégico del silencio que impregnan la singular visión musical de Brett Sroka nos permite inferir, sin demasiado esfuerzo, que el mencionado enlace entre As subtle as tomorrow y la poesía de Emily Dickinson no se circunscribe solamente al título del álbum y los nombres de las piezas que lo integran sino que también articula entre ambas propuestas artísticas una natural e incontrastable vecindad estética.

    As subtle as tomorrow está integrado por una suite en siete movimientos en la que se conectan desde una perspectiva electro-acústica melodías extrañamente bellas, motivos musicales de encantadora austeridad e improvisaciones de carácter evanescente. En la lógica interior de la obra, esas cualidades convergen de manera orgánica con una variada gama de elementos electrónicos y respuestas interactivas entre las que se incluyen sonidos de instrumentos acústicos manipulados en tiempo real por medio del programa de software Max/MSP y el uso combinado de técnicas de time stretching (proceso por medio del cual se cambia la velocidad o duración de una señal de audio sin afectar a su altura), pitch shifting (para cambiar la altura sin afectar la velocidad), divisor de patrones rítmicos por secuenciador y producción de sonidos mediante procesos de síntesis granular.

    La apertura del álbum con as tomorrow -el título en minúsculas sigue la secuencia del poema original- elabora un espacioso paisaje sonoro desde donde aflora el inquietante motivo musical que luego se irá reformulando de diversas formas a lo largo de la suite. La pieza ofrece un sutil despliegue de matices en contraste y enhebra un detallado tejido armónico sobre el que se aposentan las delicadas cadencias que construye la batería de Shawn Baltazor, los sobrios fraseos del piano de Sam Harris y los invaluables aportes de Brett Sroka en trombón y electrónicos.

    En A Warrant hallamos una narrativa de onírica subjetividad en la que emergerán vestigios de minimalismo, música ambiental e improvisación contemporánea. El curso cinemático de su evolución -deliberadamente abierto e inconcluso– ofrece sensaciones ambivalentes e invita a una valoración auditiva de múltiples lecturas.

    La etérea introducción de Brett Sroka en trombón, sienta las bases para la inocultable melancolía que se desprende de As subtle. La composición sigue una impronta de resignada introspección y sosegado dramatismo en la que se irán enlazando una ascética variación del motivo principal, sugerentes aportaciones en electrónicos, un ejercicio percusivo de Shawn Baltazor en batería despojado de elementos sobrantes y una vaporosa e inasible resolución a solo piano por parte de Sam Harris.

    En la densa arquitectura sonora de That never came se avizora un perfil de apariencia fractal que permite la simétrica confluencia de líneas melódicas que gira en derredor del motif central de la suite, una compleja red de texturas electrónicas, atinados ornamentos rítmicos y una resolución de carácter circular que nos lleva de regreso al punto germinal de la composición.

    El candoroso optimismo que transmite a conviction es subrayado por una lúdica exposición de conjunto, enfatizada con precisión por las jubilosas intervenciones de Brett Sroka en trombón y computadora, Sam Harris en piano eléctrico y Shawn Baltazor en batería.

    La inquietante Yet but alterna periódicos silencios y recurre a la variación melódica como recurso compositivo. Las modificaciones del tema se repiten hasta resolverse en un final deliberadamente elusivo e intangible.

    La suite cierra con el extenso y fascinante relato musical de a name, pieza en cuyo episódico tránsito sobrevendrán el desarrollo de climas hipnóticos, resoluciones armónicas de incontenible lirismo, sugerentes adornos en electrónicos, progresiones dinámicas de profundo dramatismo y las superlativas apariciones instrumentales de Brett Sroka en trombón, Shawn Baltazor en batería y Sam Harris en piano.

    En el exquisito y personal alegato estético ofrecido por Ergo en As subtle as tomorrow, no hay una pretenciosa sublimación de conceptos ni artilugios argumentales sino una búsqueda persistente por incorporar lenguajes que permitan explorar territorios musicales poco transitados.

    Y en esa exploración el álbum de la banda liderada por Brett Sroka –al igual que el poema de Emily Dickinson en el que se inspira– alcanza a entregar un críptico, punzante y elaborado testimonio artístico que aspira a generar más preguntas que respuestas.

     

    Vivir no es otra cosa que arder en preguntas (Antonin Artaud)

     

    Sergio Piccirilli

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