• Raphaël Pannier Quartet: Faune

     

    Lonely Woman; Midtown Blues; Lullaby; “Le Baiser de l’Enfant Jésus”; Intro to E.S.P.; E.S.P.; Outro to E.S.P.; “Forlane”; Faune; Capricho de Raphaël; Monkey Puzzle Tree; Monkey Puzzle Tree Final: Drum Soli

     

    Músicos:

    Raphaël Pannier: batería, composición, arreglos

    Miguel Zenón: saxo alto, director musical

    Aaron Goldberg: piano 

    François Moutin: contrabajo

    Giorgi Mikadze: piano clásico

     

    Sello y año: French Paradox, 2020

    Calificación: Excelente

     

    Toda alma es una melodía que se trata de volver a ensamblar (Stéphane Mallarmé)

     

    Fauno es una las divinidades más antiguas y populares de la mitología romana. En su tiempo era adorado en dos roles diferentes: como el dios de los campos y los pastores y, también, como una deidad oracular y profética ya que tenía facultades para predecir el futuro a través de sueños o por medio de voces que se oían en los bosques.

    El Fauno -de igual modo que sus correspondencias en otros personajes mitológicos como el dios griego Pan o los sátiros- ha sido representado de manera recurrente en el transcurso de la historia del arte. Desde la oda Fauno, amante de las ninfas eternas del poeta latino Horacio incluida en su obra Odas y Epopeyas, III hasta el cuadro Faun and Nymph del pintor húngaro Pál Szinyei Merse, entre muchas otras.

    La aproximación desde el campo del arte a la mitológica figura de Fauno encontrará su manifestación más relevante en dos obras correlativas, pero originadas en diferentes disciplinas artísticas: el poema de Stéphane Mallarmé L’après-midi d’un faune (La siesta de un fauno) de 1876 y la composición musical de Claude Debussy Prélude à l’après-midi d’un faune (Preludio a la siesta de un fauno) estrenada en 1894.

    El poema de Stéphane Mallarmé -al que se considera un hito en la historia del simbolismo en literatura francesa- fue concebido por el autor parisino con una estructura interna propia de una obra musical. Mas tarde, Claude Debussy, explorará en profundidad ese mundo perdido, instintivo y legendario del Fauno evocado en los versos de Mallarmé con su famoso poema sinfónico para orquesta titulado Prélude à l’après-midi d’un faune, obra que anticipará la llegada de la música modernista.

    Faune (que en francés alude a Fauno, aunque también significa “fauna” o “vida silvestre”) es, justamente, el título elegido por el joven baterista y compositor francés Raphaël Pannier para su espléndido debut discográfico como líder.

    El nombre del álbum es utilizado por Pannier para referenciarse en obras del modernismo francés -como las de Mallarmé y Debussy- inspiradas en la mitología de Fauno, pero además como representación unificada de dos mundos musicales distantes: el de su etapa formativa europea y los primeros estudios en música clásica, con el de su actual vida en Estados Unidos y la educación en el campo del jazz.

    Esas aspiraciones estéticas se traducen en el álbum Faune a través de una singular, sutil y asombrosamente cohesiva amalgama de composiciones originales, relecturas de temas pertenecientes a leyendas del jazz como Ornette Coleman y Wayne Shorter y la recreación de algunas piezas de música clásica escritas por los célebres compositores franceses Maurice Ravel y Olivier Messiaen.

    Los sólidos postulados que esgrime Raphaël Pannier en su debut se materializan por intermedio del rutilante cuarteto que completan el saxofonista puertorriqueño Miguel Zenón (quien además oficia aquí como director musical), el pianista estadounidense Aaron Goldberg y el contrabajista francés François Moutin, más el aporte realizado en algunos temas por el georgiano Giorgi Mikadze en piano clásico, músico que este año hizo su debut como solista con el estupendo Georgian Microjamz.

    Raphaël Pannier nació en París (Francia) en 1990 y reside desde hace algunos años en el barrio neoyorquino de Harlem. Comienza a tocar batería a los cinco años y actúa profesionalmente desde los trece. Más tarde obtiene una beca para concurrir al Berklee College of Music en la ciudad de Boston, institución educativa donde estudiará con Terri Lyne Carrington, Ralph Peterson Jr. y Hal Crook, entre otros. Durante esa etapa se une al pianista azerbaiyano Emil Afrasiyab y juntos desarrollan un proyecto que fusiona el jazz con el magham, la música tradicional de Azerbaiyán.

    Tras completar su maestría en el Manhattan School of Music de la ciudad de Nueva York, recibe sendas becas: una para asistir al programa Betty Carter Jazz Ahead en el Kennedy Center de Washington D.C. bajo la dirección de Jason Moran y Eric Harland y otra para estudiar con Mark Turner y Alex Sipiagin en el taller Generations en Suiza.

    Además, Pannier gana el primer premio en la Six Strings Theory Competition organizada por el guitarrista Lee Ritenour (músico al que después acompañará en grabaciones y conciertos) y colabora en diferentes contextos musicales con Steve Wilson, Marcos Valle, Bob James, Manuel Valera, Eric Lewis y Lage Lund, entre otros.

    En 2018 forma The Euro American Jazz Quartet, banda donde comparte cartel con el saxofonista Chad Lefkowitz-Brown, el pianista Holger Marjamaa y el bajista Benjamin Tiberio, con la que edita el álbum titulado These Time.

    También participa en el trío Earprints, colabora con los cuartetos de Benjamin Petit y Alexis Valet, el Rotem Sivan Trio, la cantante Monika Kabasele, el Christophe Assier Quartet, el Berta Moreno Afro-Jazz Soul Project, el Dimitrije Vasiljević NYC Quartet y la JC Hopkins Biggish Band y se encuentra desarrollando un emprendimiento colectivo en sociedad con el pianista venezolano Otmaro Ruiz y el bajista francés Hadrien Feraud.

    El álbum Faune de Raphaël Pannier Quartet abre con una exquisita y refinada versión de Lonely Woman, la imperecedera balada compuesta por Ornette Coleman e incluida en su disco de 1959 The Shape of Jazz to Come. La pieza evoluciona al conjuro de un relajado lirismo interpretativo, desde donde emergen la protagónica aparición del piano de Aaron Goldberg y un clímax que aparece subrayado por los fulgurantes aportes de Miguel Zenón en saxo alto y Raphaël Pannier en batería. Sobre el final, esos intensos trazos se desvanecerán para dar lugar a la elegante expresividad del solo en contrabajo de François Moutin y una reposada reexposición colectiva del motivo melódico original.

    Luego sobrevienen dos composiciones con autoría de Raphaël Pannier: Midtown Blues y Lullaby

    La primera se aposenta con autoridad en los cánones tradicionales del piano trío de jazz y propicia las significativas contribuciones del contrabajo de François Moutin y el piano de Aaron Goldberg y una arrolladora intervención solista de Raphaël Pannier en batería.
    En tanto que Lullaby dibuja un clima de ensueño y encantadora fragilidad que será rubricado por abundantes sutilezas instrumentales, la innegable riqueza de su línea melódica y un emotivo solo de Miguel Zenón en saxo alto.

    A continuación, ofrendan una serena e introspectiva adaptación de “Le Baiser de l’Enfant Jésus”, el decimoquinto movimiento de la suite para piano Vingt regards sur l´Enfant-Jésus (Veinte miradas sobre el Niño Jesús) escrita en 1944 por el incomparable compositor francés Olivier Messiaen. El curso de la pieza estará dictaminado por el sobresaliente alegato pianístico que imparte Giorgi Mikadze.

    E.S.P. -tema de Wayne Shorter que dio título al disco del mismo nombre publicado por Miles Davis en 1965- encuentra en la versión incluida en Faune una enérgica e imaginativa lectura ensalzada por los efervescentes solos de Aaron Godlberg en piano y Miguel Zenón en saxo alto. La interpretación de la composición de Shorter que aquí se ofrece, estará precedida y sucedida por sendas piezas breves (Intro to E.S.P y Outro to E.S.P.) pertenecientes a Raphaël Pannier que destilan un temperamento espectral estratégicamente acentuado por los efectos electrónicos adicionales que agrega Jacob Bergson en postproducción. 

    La recreación de “Forlane” -la tercera de las seis partes que componen la suite Le tombeau de Couperin (La tumba de Couperin) de Maurice Ravel– recibirá un personal tratamiento que yuxtapone el fuerte apego a la partitura original con la utilización del vocabulario jazzístico. Todo ello coronado por la solidez del contrabajo de François Moutin, la imaginativa labor de Raphaël Pannier en batería y los atildados aportes realizados por Giorgi Mikadze en piano clásico.

    Las variables dinámicas y acrisolada expresividad que expone Fauna -tema perteneciente a Raphaël Pannier– se materializan mediante un formato de piano trío donde tienen especial destaque los elocuentes fraseos del piano de Aaron Goldberg y el ejemplar solo en contrabajo elaborado por François Moutin.

    Después llega una afable y refrescante interpretación de Capricho de Raphaël, uno de los veinticuatro etudes que incluye el álbum del compositor brasilero Hamilton de Holanda titulado Caprichos. La versión en formato de trío ofrendada aquí se nutre con la certera técnica de manos utilizada por Rapahel Pannier en su batería, las aquilatadas cadencias que construye el contrabajo de François Moutin y una centelleante aportación del piano de Aaron Goldberg.

    Sobre el final se suceden los originales de Pannier Monkey Puzzle Tree y su secuela Monkey Tree, Final: Drum Soli. El primero gobernado por exuberantes e intrincadas armonías y un escarpado crescendo desde donde brotarán los solos de Miguel Zenón en saxo alto y Aaron Goldberg en piano y la segunda parte con protagonismo excluyente en la monumental entrega de Raphaël Pannier en batería.

    Raphaël Pannier, en el formidable Faune, ha tenido un consagratorio debut discográfico como líder y además logró transformar en términos musicales sus aspiraciones estéticas, historias de vida e influencias con envidiable autoridad.

    La música comienza donde el habla es incapaz de expresar, la música está hecha para lo inexpresable (Claude Debussy) 

    Sergio Piccirilli

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