James Carter: Present Tense

Rapid Shave, Bro. Dolphy, Pour Que Ma Vie Demeure, Sussa Nita, Song of Delilah, Dodo’s Bounce, Shadowy Sands, Hymn of the Orient, Bossa J.C., Tenderly


Músicos:
James Carter: saxos tenor, barítono y soprano, clarinete bajo, flauta
Dwight Adams: trompeta, flugelhorn
D.D. Jackson: piano
Victor Lewis: batería
James Genus: bajo
Rodney Jones: guitarra
Eli Fountain: congas, percusión

Universal, 2008

Calificación: Buena gente pero…

En una de las viejas temporadas de un programa televisivo, Polémica en el bar sucedían, a veces, momentos memorables. Por allí pasaron los inolvidables Fidel Pintos, Juan Carlos Altavista, Javier Portales, Julio de Grazia, Vicente Larrusa, Jorge Porcel y otros grandes. Es cierto que en entregas más recientes aparecieron personajes que también pueden ser tildados de inolvidables pero por razones bien distintas: González Oro, Chiche Gelblung, Baby Etchecopar, etc.
Pero volvamos a aquellos buenos momentos. Cada uno de los integrantes tenía bien definido el amor por un equipo de fútbol: Racing (Porcel), Boca (Altavista, de Grazia), River (Portales) y siguen las escuadras. Alberto Irízar oficiaba de dueño / mozo del bar en cuestión; el club de sus amores era… bueno… uno de casaca roja. Y cuando se lo llamaba para pedir una opinión acerca de lo que se estaba discutiendo en la mesa, iniciaba su discurso con una frase que me ha quedado grabada de por vida desde su acento bien castizo: "Antes de hablar, quesería decir unas palabras".
Me asocio al comentario, ya que antes de comentar algunas cosas del nuevo álbum del saxofonista James Carter... yo también quesería decir unas palabras. O más bien, acercar unas definiciones.

Sorpresa: Acción y efecto de sorprender
Sorprender: Conmover, suspender o maravillar con algo imprevisto, raro o incomprensible
Decepción: Pesar causado por un desengaño
Desengaño: Conocimiento de la verdad, con que se sale del engaño o error en que se estaba
Esperanza: Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos
Realidad: Existencia real o efectiva de algo. Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio
Ilusión: Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo
Deseo: Movimiento afectivo hacia algo que se apetece.

Pues bien. James Carter nació en 1969 en Detroit, Michigan, Estados Unidos. Debutó como líder en 1993 con el impactante y sorprendente J.C. on the Set, con un cuarteto indomable que también integraron el pianista Craig Taborn, Tani Tabbal en batería y Jaribu Shahid en contrabajo. Lunatic, Caravan y el tema que dio nombe al CD fueron gastados por el láser de mi compactera en ese entonces. Luego se llamó a la calma con The Real Quietstorm, se dedicó a la relectura de clásicos del jazz en Jurassic Classics. Para Conversin' with the Elders convocó a maestros como Lester Bowie, Harry "Sweets" Edison y Hamiet Bluiett.
Pero el efecto sorpresa se había diluido, aunque cada álbum y también In Carterian Fashion (donde el órgano suplantó al piano acústico), tenían lo suyo.
El año 2000 me trajo cierta decepción con el soso tributo a Django Reinhardt, Chasin' the Gipsy. Pero automáticamente (y editado prácticamente en paralelo) renació la esperanza con el eléctrico y potente Layin' in the Cut, primer álbum "eléctrico" del saxofonista que contara con los aportes de Calvin Weston en batería, Jamaaladeen Tacuma en bajo y dos guitarristas a falta de uno: Jef Lee Johnson y Marc Ribot.
Estaba a punto de ir a festejar al Obelisco porteño cuando el disco siguiente, un tributo a Billie Holiday titulado Gardenias for Lady Day actuó a manera de desengaño. Luego, dos álbumes en vivo pero la pregunta ya estaba flotando desde hacía algún tiempo: ¿cuál es la realidad de James Carter?
Hasta que mi ilusión, y hasta el deseo, se hicieron presentes con potencia ante la edición (¡y en la Argentina!) de Present Tense.

James Carter tiene en la actualidad apenas 39 años. En este álbum interpreta saxos tenor, soprano y barítono, así como flauta y clarinete bajo. Su técnica prodigiosa hace que todo lo ejecute de perlas. Lo acompañan Victor Lewis en batería, James Genus en contrabajo, D.D. Jackson en piano, Dwight Adams en trompeta y, como invitados, Eli Fountain en congas y percusión y el guitarrista Rodney Jones.
Fue grabado entre el 21 y el 23 de septiembre de 2007 en New York.
De los diez temas, al saxofonista le pertenecen solamente tres.

Rapid Shave, de Dave Burks, de movida nos adentra en territorios tan conocidos como transitados como carentes de sorpresa. La base apuntala con justeza; correcto solo de Adams en trompeta; otro tanto de D.D. Jackson al piano aunque… ¿por qué tan atrás… le falta Vitina en los dedos? Carter en barítono muestra gran parte de lo bueno que sabe ser. Y, por supuesto, también tuvo su momento el contrabajista James Genus.
Bueno… recién empezamos…
Primera composición de Carter: Bro. Dolphy, dedicada -ofcors- al gran Eric. Aquí JC arremete con el clarinete bajo. Empieza como para comerse a los chicos crudos pero luego se arrepiente y todo quda simplificado a una balada que lo único novedoso que aporta es un juego de platillos de unos 20 segundos (obvio, el baterista no tuvo su solo en el tema anterior). Tras éste, toman un poco de velocidad hacia el final con un dueto entre Carter y Adams que no pasará a la historia a pesar de ciertos desbordes del, en este caso, clarinetista bajo.

Pour Que Ma Vie Demeure es una composición de Django Reinhardt. Esperen… creo que alguien dejó abierta la puerta del ascensor. Hasta aquí llegan los ecos de una melodía típica de los sube y baja mecánicos. Estoy a punto de pegar el grito cuando, con gran desazón, noto que la música proviene de Present Tense. Carter intenta ponerle garra a su solo pero esas cosas no salvan a un tema, está claro.
Segunda composición del saxofonista, Sussa Nita. Aquí aparecen por vez primera los invitados: Eli Fountain en percusión pseudo caribeña y Rodney Jones en guitarra acústica. Por piedad (aunque no sé por qué) diré solamente un adjetivo: bochornoso.

Song of Delilah amenaza con transformarse en un momento realmente interesante. La amenaza duró un minuto y medio.
En Dodo's Bounce, Carter recurre a la flauta; dueto inicial con Adams. Solos de ambos y luego aparece nuevamente Rodney Jones pero, esta vez, con guitarra eléctrica. Esto me está doliendo.
Shadowy Sands aporta la percusión de Fountain, el clarinete bajo de Carter y, la verdad, que podría venir acompañada de una almohada.
En Hymn of the Orient el pulso lo marca Victor Lewis y un dueto a cargo de Carter (en barítono) y Adams. El solo de JC es tan bueno como improductivo. La coda final no la entendí.
Bossa J.C. es el tercer y último aporte compositivo del dueño del álbum. Al lado de esto, la Bossa Nostra de Les Luthiers suena como una ópera de Mozart. Lo bueno es que encontré la respuesta al por qué de la escasez de composiciones del saxofonista.
El final (uf…) es con Tenderly. Una balada que… disculpen… pero no voy a romperme los sesos para intentar decir lo que aquí no se dice.

Present Tense es el ¿nuevo? álbum del saxofonista, clarinetista y flautista James Carter.
Está bien tocado, no molesta (bueno… a veces lo hace… y bastante…) y, la verdad, no agrega nada, pero nada de nada.
No obstante, no pierdo las ilusiones.
Me gusta James Carter como instrumentista.
Y deseo que, en algún momento, vuelva a sorprenderme.
Como en la intro de Drafedelic in DB, de Layin' in the Cut.
Aunque por lo escuchado aquí…

Marcelo Morales

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