• Matt Wilson

    Matt WilsonSi tuviésemos que confeccionar una lista con los mejores bateristas de la actualidad resultaría casi imposible dejar de mencionar a Matt Wilson. Tal vez por ello se ha convertido en uno de los músicos más requeridos. Tanto que no está lejano el día en que al escuchar un disco nos sorprendamos si Matt Wilson no toca en él.
    Wilson nació en la ciudad de Knoxville, estado de Illinois un 27 de septiembre de 1964. O sea que acaba de cumplir 506 meses de vida.
    Para aquellos que dicen que la televisión es una basura, vayan sabiendo que el interés de Wilson por la batería surgió viendo un capitulo del programa televisivo “El Show de Lucy” en el que participaba como invitado un ícono de los bateristas del siglo XX: Buddy Rich. A temprana edad comenzó a recorrer los circuitos de la escena musical de su ciudad natal con su hermanastro, quien ejecutaba el saxo. Juntos hacían covers de hits de los 60’s y 70’s. Luego se integraría a la banda escolar y se incorporaría a diferentes grupos locales y en los estilos más diversos: big band, dixieland, música country y también rock con una banda llamada Common Denominator. Más tarde ingresó en la Universidad Estatal de Wichita en donde conocería a su mentor: Dr. JC Combs, para después incorporarse a la escena musical de la ciudad de Boston. Allí se incorporó a la Either Orchestra y al Charlie Kolhase Quintet, además de tocar con músicos como Bevan Manson, John Medeski y Dominique Eade, entre otros.
    Finalmente se trasladó a New York, lugar en el que desarrollaría el cuerpo principal de su carrera.

    HumiditySu trayectoria como líder alterna dos proyectos en forma simultánea: el Matt Wilson Quartet y Arts and Crafts.
    Como sesionista no dejó títere con cabeza. Por sólo mencionar algunos, diremos que tocó con Andrew Hill, Lee Konitz, Herbie Nichols, Ray Anderson, Jane Ira Bloom, Michael Blake, Ted Nash, Dewey Redman, Mario Pavone, Frank Kimbrough, Larry Goldings, John Zorn, Claudio Roditi, Uri Caine, Bill Mays, Dena Derose, Wynton Marsalis, Cecil McBee, Steven Bernstein, Dave Douglas…etc, etc, etc.
    En plena gira junto a la Charlie Haden Liberation Music Orchestra y próximo a editar un nuevo disco con su banda Arts and Crafts, nos hizo un lugarcito en la agenda y pudimos entrevistarlo.
    Un tipazo de aquellos, simpático y con unas ganas tremendas de compartir con nosotros toda su experiencia.
    Así que suenen bombos y platillos (en su caso más que nunca) que aquí va la entrevista a este peso pesado.
    Conocedores de nuestras limitaciones, decimos atacarlo por sorpresa y con un golpe bajo…

    Ethan - Henry - Audrey - MaxwellPienso que el mejor lugar para iniciar esta charla es referirnos a… Ethan, Henry, Audrey y Maxwell… (sus cuatro hijos). Atenderlos lleva su tiempo, ¿no?

    Por supuesto, pero lo merecen… (rearmando la guardia). Ellos son mi vida. Ese tiempo que les dedico es el momento más importante de todos, aunque a veces me deje poco espacio para dedicarme a otras cosas como el negocio de la música.

    ¿Sos obsesivo con el trabajo?

    Me gusta ver las cosas terminadas. Cuando es hora de componer algunas nuevas canciones, no puedo quedarme sentado esperando que emerjan de la nada. Así que escribo dándome un plazo determinado, aunque eso no siempre resulte sencillo… Me encanta sentir que hay límites. Soy la clase de tipo que hace más cosas cuando está ocupado… Detrás de manos ociosas hay siempre una mente ociosa, de eso estoy absolutamente seguro. Por eso utilizo todo el tiempo que tengo. Uso el tiempo en el avión para leer y soñar despierto. Obtengo un montón de ideas en los viajes o mientras paseo a la perra…

    Matt WilsonQue se llama…

    Princesa.

    Lindo nombre… el día que tenga una princesa como mascota la llamaré Lassie (risas) Siendo tan obsesivo… ¿podés separar tu vida personal de tu carrera musical o ambas están integradas?

    Es todo parte de lo mismo. Sólo lo hago y vivo el momento. No soy una persona ritualista en ese sentido. No hay cosas que tengo que hacer o que debo tener antes de tocar. Me gusta salir e iniciar el viaje de una vez. Estoy agradecido por el tiempo que invierto en la música. Me divierte y siempre quiero que ocurra de esa manera. Permitir que otros tengan diversión es una prioridad… en la vida también…

    A tu mujer y a vos les debe haber divertido bastante el enterarse que tendrían trillizos…(risas)

    Cuando recibimos la noticia que tendríamos trillizos fue un shock… Pero después, cuando los vimos creciendo fuertes y sanos, entendimos que eso había sido un auténtico regalo y que eran parte de esa “gran canción” que vas componiendo a lo largo de la vida. Tenemos mucha diversión juntos y nos brindamos recíprocamente la oportunidad de reír… Es lo mejor que te puede pasar. La vida en familia es una experiencia única. Sólo debés tratar de dejar aflorar el niño que llevas adentro y eso a la vez contribuirá a que ellos crezcan más fuertes y sin preocupaciones innecesarias. Disfruto mucho del tiempo en que permanezco alejado de la música porque actúa como un limpiador de mi paleta de sonidos.

    SlingerlandRetrocedamos en el tiempo… Dejá aflorar ese niño que llevás dentro tuyo (risas) y contame cuál fue tu primera batería… ¿Seguro que fue una Ludwig?

    No, en realidad fue una Slingerland Green Sparkle. La deseaba tanto que todavía la conservo. Era un set de doble bombo de veinte cada uno con tambores de 12”, 13” y 16”. Recuerdo que traía pedales Ghost. Nunca pude realmente hacer muchas cosas con el doble bombo. Supongo que fue bueno haberlo quitarlo del medio (risas)

    I Love Lucy¿Quiénes fueron tus iniciales inspiraciones?

    Vi a Buddy Rich en un capítulo de El Show de Lucy en el que hacía de juez en una competencia en la que participaba Ricky, el hijo de Lucy. Ricky permitió que su rival ganara porque éste Rich Versus Roachera un tipo pobre y necesitaba el premio, que por supuesto era una batería. Buddy tocó allí y yo quedé atrapado con la batería para siempre. Después, un amigo mío de la secundaria tenía el disco de Rich vs. Roach y al escucharlo quedé enganchado con Max (Roach). El tipo realmente “cantaba” con la batería. Inmediatamente me sentí conectado con su forma de tocar. Lo que Rich hacía era impresionante; en cambio lo de Max era como una puerta que se abría. Todavía me maravilla su aproximación al instrumento, junto a un montón de tipos más que cuando tocan parecen cantar sobre el set.

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